Poco se ha hablado del periodo gubernamental de Domingo Faustino Sarmiento en San Juan, sin embargo, los dos años de su mandato 1862/64 se caracterizaron por innumerables obras y su terrible compromiso con la educación de su pueblo.
Fue elegido el 9/1/62 y confirmado posteriormente por la Legislatura. Armó su gabinete con colaboradores de Aberastain y asumió la gobernación en medio de un gran tumulto, pobreza dejadez y desidia.
Su fortaleza virtual se veía afectado por la angustia producida por la muerte de su madre y el asesinato de su mejor amigo.
Sin embargo su gran amor a esta tierra, lo llevaron a comprometerse a hacer mucho con poquísimos elementos.
Como primera medida gubernamental aplico la "ley sobre temporalidades", afectando bienes eclesiásticos y ese dinero se destinó a obras publicas, hospitales cementerios laicos y cárceles.
Entre sus grandes obra creó el Departamento Topográfico, Hidráulica, el primer mapa provincial, fundó sociedades agrícolas, la Policía Rural, empedró las calles, implementó los servicios municipales, la construcción de acequias y puentes, puso tablillas con los nombres de las calles, creo edificios (legislatura, tribunales, locales públicos, Colegio Nacional), implementó el servicio de correos, fomentó las minas de El Tontal, creó baños públicos, la Casa de Corrección para mujeres, apertura y ensanche de calles, alumbrado público, construyó el frontis de la Catedral, creó jardines públicos e instaló bancos en las plazas. También realizó obras sobre el aprovechamiento del río San Juan, creó el cementerio civil y el matadero, todo esto a un costo de 132.000 pesos de la época.
Por otra parte, puso en marcha la ley del libre sufragio, escuelas primarias en los pueblos, edificios docentes y fomentó la ley de codificación escolar 12 de noviembre de 1863, obligado a los padres a mandar a sus hijos a la escuela, con facultades al juez de paz, para hacerla cumplir compulsivamente.
El punto de partida para la minería, otro de sus bastiones, fue el discurso en la inauguración del Colegio Nacional. Y en sendas cartas enviadas a Bartolomé Mitre (16/04/1862 – 20/05/1862 -13/08/1862) le habla de la importancia de la minería en la provincia, invitándolo a que lo ayude en tan osada empresa: "Ayúdeme señor Presidente con la minería y habrá satisfecho una ambición que es poder crear, transformar y realizar". Mitre lo escuchó, y utilizó todas las influencias para la empresa, mientras tanto el prócer se adelantó a los sucesos haciendo dictar leyes mineras, haciendo un cateo de las zonas y enviando las muestras a Londres para su análisis, las cuales resultaron ampliamente exitosas.
Creó la Compañía de Minas de San Juan bajo el lema ("San Juan renace") haciéndose famosas en el exterior las minas, y tentando a los empresarios. En Hualilán solamente sacaban 280 onzas de oro cada 50 kg, sin contar la plata.
En la carta a Mitre del 6 de enero de 1864 , le expresa su felicidad, "porque las minas están a punto de abrir su capullo por los logros de Richard" (el padre de la minería en San Juan).
En dos años de gobierno, solamente en este suelo se vio progreso y trabajo, pero por sobre todas las cosas, el fomento a la minería y la educación, simplemente con el tremendo amor a su tierra.
