El 1° de julio de 1816, San Juan asumió la presidencia con Francisco Narciso Laprida.

El proyecto emancipador del General José de San Martín, que concluiría con su epopeya del Cruce de los Andes, requería declarar la independencia antes de iniciar la campaña libertadora. Por ello apoyó sin dilaciones la formación del Congreso Nacional de Tucumán ya que era preciso "que nos llamemos independientes para que nos conozcan y respeten", señaló varias veces en 1815. Consecuente con esa posición, no dudó en hablar con los diputados elegidos de las provincias cuyanas para Tucumán, comenzando por Mendoza. 

Así, mientras preparaba las tropas que iban a conformar su ejército libertador desde el Plumerillo, se reunió con los diputados que viajarían por esa provincia, Tomás Godoy Cruz y Juan Agustín Mazza, e inmediatamente viajó a San Juan en ese mismo año 1815, en dos ocasiones, para encontrarse con quienes serían representantes sanjuaninos, Fray Justo Santa María de Oro y Francisco Narciso Laprida, elegidos en ese orden por el Cabildo local.

NECESIDAD DE DECLARARSE INDEPENDIENTE

Como se sabe, el entonces gobernador intendente de Cuyo, pernoctó en una celda (habitación) del convento Santo Domingo, que hoy es patrimonio histórico nacional. A los cuatro legisladores los instó a que apenas llegaran a Tucumán y les tocara presidir (una provincia por mes) apuraran el pedido de Declaración de la Independencia, ya que lo consideraba imprescindible para su campaña libertadora de los Andes. Es que con el primer grito de libertad del 25 de mayo de 1810 no era suficiente, sobre todo porque el rey español Fernando VII había recuperado la corona y su anhelo era reconquistar también los territorios coloniales en el Río de la Plata.

Por tanto, la imprescindible convocatoria a un congreso de todas las provincias a reunirse en Tucumán, fue realizada desde el Directorio, que era un Poder Ejecutivo unipersonal impuesto el 26 de enero de 1814 por una Asamblea convocada por el Segundo Triunvirato. Formalmente se buscaba que allí los representantes debían concluir lo avanzado por la Asamblea del año 1813, es decir "declarar la independencia y dictar una constitución" donde se estableciera una forma de gobierno para el inmediato futuro.

El mensaje de San Martín a los cuyanos y a otros diputados a los que había podido mandarles correspondencia, era que apenas se sentaran en la presidencia propusieran la Declaración de la Independencia. Este Congreso de Tucumán comenzó a sesionar el 24 de marzo de 1816 y se extendió hasta el 4 de febrero de 1817.

PRESIDENCIA DE LAPRIDA 

El 1 de julio de 1816, San Juan asumió la presidencia con Francisco Narciso Laprida. Una semana después, el 9, a propuesta del sanjuanino y tal como lo había sugerido el General San Martín, se resolvió considerar como primer punto el tema de la libertad e independencia de las Provincias Unidas.

El llamado de Laprida a los restantes asambleístas en la vieja casona fue categórico: "¡Queréis que las provincias de la unión sean una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli?". Inmediatamente los diputados se pusieron de pie y aclamaron al unísono el "Sí", que significaba el máximo deseo y compromiso definitivo "por la Independencia de las Provincias Unidas de la América del Sud de la dominación de los reyes de España y su metrópoli".

En ese momento de la sesión, el Congreso contaba con 32 diputados, de los cuales firmaron el acta sólo 29, ya que los tres restantes se encontraban ausentes. Días después a la expresión liberación "de España y su metrópoli", se agregó la frase "y de toda dominación extranjera", a propuesta del diputado Pedro Medrano, representante por Buenos Aires. 

LAS PALABRAS DEL LIBERTADOR

Tras la unánime respuesta afirmativa se labró la histórica "Acta de la Independencia", y fue el propio General San Martín quien en carta al diputado Godoy Cruz reconoció: "Al fin, estaba reservado a un diputado de Cuyo ser el Presidente del Congreso que declaró la Independencia". Es que no fue casual, ya que Laprida tuvo que preparar primero un argumento y lenguaje suficientemente convincente, ya que entre los diputados por Buenos Aires no había coincidencia con las ideas de San Martín. 

En el plano cuyano, además de mendocinos y sanjuaninos, con la honrosa presidencia de Laprida y el contundente mensaje de apoyo de Fray Justo Santa María De Oro, también fue reconocida la profunda adhesión del diputado por San Luis, Juan Martín de Pueyrredón, lo que avaló más el "argumento cuyano" del Libertador.

> Participación cuyana

En el plano cuyano, además de mendocinos y sanjuaninos, con la honrosa presidencia de Laprida y el contundente mensaje de apoyo de Fray Justo Santa María De Oro, también fue reconocida la profunda adhesión del diputado por San Luis, Juan Martín de Pueyrredón, lo que avaló más el "argumento cuyano" del Libertador.

 

Por Luis Eduardo Meglioli
Periodista

Fuentes: "Documentos para la Historia del Libertador General San Martín", Instituto Nacional Sanmartiniano; "San Martín y sus vínculos con San Juan", César Guerrero.