
Conmemoramos hoy los 213 años del nacimiento de don Domingo Faustino Sarmiento, el sanjuanino que más trascendió, y con brillo permanente, en la historia del país. Su paso por el sillón de Rivadavia entre 1868 y 1874 fue de tal magnitud que logró encender el camino de la república, apenas quince años después de aprobada la Constitución en 1853. Y esa obra como presidente de la Nación respondió a los objetivos establecidos en el preámbulo de esa Carta Magna cuando se expresa palmariamente el deber de "Constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad". Quizá por todo eso dejó para los tiempos aquel inapelable pensamiento suyo: "Toda civilización es inútil allí donde no brilla el progreso con luz propia". Así, en sus seis años de gobierno logró activar considerablemente el crecimiento del comercio y la agricultura, y concretar el incremento del transporte rápido y la comunicación. Pero especialmente, es invalorable lo que hizo por la Educación, como ya había sucedido durante su gobernación en San Juan (1862-1864) y en toda su vida de permanente lucha.
Con la propuesta de que San Juan sea declarada Capital de la educación se busca un reconocimiento particular a la inconmensurable obra del mayor promotor de la Educación en la historia argentina.
Hizo descender el analfabetismo, que a su llegada a la presidencia era del 70%, y fueron más de 800 las escuelas que fundó, con lo que poco a poco los 30 mil escolares existentes a su llegada a la presidencia, según el primer censo nacional, pasaron a ser 110 mil, e inaugurándose también los colegios nacionales de enseñanza secundaria en San Luis, Jujuy, Santiago del Estero, Corrientes, y Rosario, y poco a poco en el resto del país. A todo ello se suman las escuelas de agronomía, arboricultura y de minas, entre ellas la escuela Industrial "Sarmiento", de San Juan que acaba de celebrar sus 150 años de vida. Sin olvidar el nacimiento durante su presidencia también y por su iniciativa de la Academia Nacional de Ciencias en Córdoba, "para acercarnos al mundo" y dos años más tarde el Observatorio Nacional en esas misma provincia.
Una propuesta postergada
Desde DIARIO DE CUYO venimos proponiendo desde hace varios años que San Juan sea declarada Capital Nacional de la Educación, más allá de las intensas y frustrantes gestiones que se realizaron en el Congreso Nacional para hacer feriado nacional el 11 de septiembre, aniversario del fallecimiento del prócer, cuyo proyecto, presentado durante tres años consecutivos por la ex diputada nacional fallecida Margarita Ferrá de Bartol, miembro entonces de la Academia Nacional de la Historia por San Juan, no llegó a aprobarse por la negativa de tres legisladoras integrantes de la Comisión de Educación y Cultura. Ahora, frente a un nuevo aniversario del nacimiento de Sarmiento y en el comienzo de un nuevo período político de gobierno en la provincia y la Nación, ha llegado la hora de subrayar un reconocimiento particular a la inconmensurable obra del mayor promotor de la Educación en la historia argentina. Por todo ello, los legisladores nacionales, diputados y senadores, deberían analizar la posible declaración nacional citada, con el aporte, seguramente también, de la Universidad Nacional de San Juan, la Junta de Estudios Históricos y el propio Poder Ejecutivo Provincial. Será una tarea histórica, teniendo en cuenta también que las ideas del hombre reconocido como Maestro de América no quedaron en el pasado, sino que permanecen vigentes, no sólo en su país, sino en Chile, donde trabajó y enseñó, en otros países de Sudamérica, Estados Unidos y también en el Viejo Continente, donde entre otros países y ciudades, la española Universidad de Salamanca posee la Cátedra de Estudios Argentinos "Domingo F. Sarmiento". Pero, al pedido de declaración como Capital Nacional de la Educación, hay que sumarle la recuperación del mes de septiembre como activo mes del docente, con un programa de actividades que permita convocar todos los años a San Juan a maestros de todo el país, gestionando para ello ante el ministerio de Educación de la Nación un puntaje de reconocimiento a los docentes visitantes por participar de talleres, conferencias y otras actividades vinculadas a los últimos conocimientos en Educación en el mundo. Y, más aun, gestionar la realización cada tres años en San Juan de un Congreso Nacional de Educación, con el objetivo de generar un espacio de formación para todos los maestros del país, buscando la excelencia académica en un espacio dirigido a estimular la participación de los protagonistas de la escuela en nuestros días.
Merecido homenaje
La propuesta pública desde este diario de la declaración de San Juan como Capital Nacional de la Educación lleva varios años y en 2023 tomó la iniciativa de analizarla con mucho entusiasmo y dedicación en el Congreso Nacional la entonces senadora nacional, hoy diputada provincial, licenciada Cristina López Valverde, a quien este periodista asistió por el tema. Finalmente hay que subrayar que quienes van a estar apoyando el proyecto sin escatimar esfuerzos son los miembros de la casi centenaria Asociación de Amigos de la Casa Natal de Sarmiento, que en la actualidad preside la ex docente Elena Baso de Conti. Sarmiento merece este reconocimiento en su provincia por una vida en permanente evolución para la construcción del gran país que soñó siempre.
