La cumbre realizada sobre asentamientos humanos, organizada por Naciones Unidas hace unos años, llamada "Cumbre de las ciudades" movilizó a una reflexión sobre los problemas como también las formas alternativas de intervención que presentan la ciudades. Los principales temas de tratamiento fueron, sobre todo, construir una ciudad más sostenible, o sea realizar "buenas prácticas", no solo buscar el "desarrollo" meramente económico, sino el "desarrollo humano" o sea "el desarrollo sostenible", como una forma de satisfacer las necesidades, sin comprometer la capacidad de las generaciones posteriores, buscando el "eco desarrollo", o sea el crecimiento económico y el aumento de la producción con el respeto del medio ambiente y el ecosistema, es decir: mejor calidad de vida.

Muchos prefieren hablar de "desarrollo sostenible", y muchos además lo utilizan en las planificaciones a través de Planes urbanos, Códigos de edificación en Zonas de protección históricas conciliando el crecimiento con la sostenibilidad. Y que todo proyecto urbano debe ser sostenible a corto, mediano y largo plazo.

Se considera además éstos términos no solo en forma abstracta, sino evaluando la calidad de vida de una comunidad, estudiando formas y condiciones de vida, expectativas de cambios, necesidades y satisfacciones. Claro que para esto es necesario lograr los objetivos básicos: madurez en políticas y estrategia,y participación social para lograr los objetivos básicos. La ciudad es un ámbito donde el hombre desarrolla su vida. Cada una tiene una estructura, pero sobre todo es lugar de contacto, intercambio y comunicación.

La gestión tiene que ver con valorar y preservar el pasado de esa ciudad, sus huellas, sus trazas, sus signos, sus íconos, potencializando el presente y prever y garantizar el futuro. La ciudad se convierte en un recurso importantísimo, tanto desde el punto de vista cultural, histórico social, económico y turístico. Solo se logrará una ciudad habitable si los ciudadanos pueden satisfacer sus expectativas, realizar sus sueños, y vivir con mayor calidad. Por ello la Gestión Urbana implica muchas cosas, por sobre todo se hace la participación social que sirva para ayudar a encontrar soluciones ante la degradación de los espacios urbanos y que las asociaciones, agrupaciones y centros de gestión no solo sean simples informantes sino que tomen posiciones. Sabemos que es difícil, sino imposible, lograr éstos objetivos sin los funcionarios, los técnicos y los propios ciudadanos reunidos en un foro de discusión apuntando a la concertación y a soluciones para toda la sociedad en su conjunto. Cualquier obra que se lleve a cabo deberá contar con la aprobación previa de la Gestión Urbana; unidad que se encargará de la protección del patrimonio ambiental, entrando en él una amplia gama de posibilidades, entre ellas protección de la vegetación, ciertos aspectos, como de los carteles comerciales, tendido de redes aéreas, de electricidad teléfono, TV cable, etc. Es importante señalar que a nivel de vegetación, sean declarados como bienes de interés ciudadano los ejemplares vegetales, los cuales por tanto no pueden cortarse a atacarse por ningún medio, subordinándose inclusive la arquitectura a su presencia en el terreno. Se debe crear la figura de "conjunto vegetal protegido" referida tanto a ejemplares vegetales individualmente considerados, sino también a grupos de árboles que caracterizan una zona.

 

Plan de gestión

  • La calidad urbana y la calidad de vida serán posibles a través de un Plan de Gestión que garantice el manejo con el mismo nivel de prioridad, de los factores económicos, físicos y sociales.

(Fuente: Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio. Argentina). 

 

Por María Teresa Forradellas
Licenciada en Turismo