Los datos preliminares del concurso mundial para elegir las siete maravillas naturales del planeta ubicó a las cataratas del Iguazú entre la preferencia de alrededor de mil millones de personas que votaron por internet y en mensajes de texto, lo que es otro reconocimiento al Patrimonio Natural de la Humanidad, declarado por la Unesco en 1984.
Los 275 saltos de la mayor cortina de agua del planeta, entre ellos la espectacular Garganta del Diablo, que se precipita al río Iguazú desde unos 70 metros de altura, integran el Parque Nacional Iguazú, uno de los principales destinos turísticos de la Argentina, con más de un millón de visitantes anuales, generando 50 millones de dólares en igual período.
Es un orgullo nacional que nuestras cataratas hayan sido seleccionadas junto al Amazonas, la bahía de Ha-long, en Vietnam, la isla de Jeju, Corea del Sur; Komodo, Indonesia; el río subterráneo de Puerto Princesa, Filipinas y la Montaña de la Mesa, ubicada en Sudáfrica, en tanto quedaron descartados 28 imponentes bellezas naturales, entre ellas el Gran Cañón del Colorado, en EEUU.
El concurso de las siete maravillas del mundo, impulsado por el empresario suizo Bernard Weber, a través de New Open World Corporation, es una selección muy fina. Comenzó en 2007 con 454 candidatas, tras lo cual hubo diferentes pronunciamientos globales de notorias personalidades del deporte, la cultura y el arte, promocionando lugares hasta llegar a los finalistas donde están las cataratas argentinas. A principios del año que viene se anunciarán oficialmente los resultados, según la información de los organizadores del certamen, pero ya, con la votación provisoria, Argentina ostenta un lugar privilegiado de riqueza natural única.
