El aumento del salario mínimo reduciría la pobreza.

El Salario Mínimo Vital y Móvil es una institución fundamental de la legislación argentina, está en la Constitución Nacional Art. 14 Bis, y en la ley de Contrato de Trabajo, y más allá de cómo se define su composición ya que el Sindicato de la Industria Aceitera de Argentina, sostiene una tesis amplia que pide la aplicación a pie juntillas de cómo está en la ley de contrato de trabajo y en el decreto 33.302/45, frente a otros que son más de sesgo asistencial y acotadas, lo cierto es que es muy importante monitorear en todo momento si hay brecha entre el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) con las líneas de pobreza e indigencia.

Desde ya se descuenta que lamentablemente hay brecha sostenida por lo menos desde el año 2018 y no hay miras de revertir tal situación, pero se entiende que es una meta de trabajo perseguida de manera denodada por el tridente público, sindical y empresario, por cambiar esta situación que, mientras tanto, veja el mandato constitucional de justicia social.

 

ACTUALIZACIÓN

El 27 de abril de 2021 quedó fijado el salario mínimo, vital y móvil, en un 35 por ciento en siete tramos acumulativos, desde abril hasta febrero del año próximo. Esto sucedió en la reunión del Consejo del Salario, un organismo tripartito de autoridades nacionales, sindicatos y empresarios. La medida indica que, a partir del 1 de abril, el monto a percibir será de $23.544,00 para todos los trabajadores mensualizados que cumplen la jornada legal completa de trabajo. Esa cifra sube el 1 de mayo a $24.408,00 y en junio se eleva a $25.572,00. En tanto, en julio trepa a $25.920,00; en septiembre a $27.000,00; en noviembre a $28.080,00; y a partir del 1 de febrero de 2022 a $29.160,00. Es muy importante entender que son 7% de tramos no acumulativos desde abril de 2021 hasta febrero de 2022, ya que si fuera acumulativa la suba iría dando un mayor aumento. O sea, se toma el 35% como total del aumento al inicio de la recta y se lo fracciona en siete tramos de diferentes valores porcentuales hasta febrero de 2022, con una cláusula de revisión en septiembre. Es decir a septiembre de 2021 si la suba de precios es mayor se revisarán los aumentos pactados.

Si ocurriera que a esa fecha ya hay aumentos mayores, la revisión sería para adelante, con lo cual habría un arrastre de pérdida de poder adquisitivo que ya impactaría a esa fecha. Ojalá que se alineen las proyecciones de precios y salario mínimo, para que no quede en situación de detrimento el salario mínimo.

COSTO DE VIDA

Comparación del salario mínimo vital y móvil con las canastas de indigencia y pobreza, claro que se tata de valores en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, lejos del costo de vida del interior, no alcanza suma de dos salarios mínimos para cubrir la canasta de pobreza del citado hogar, mientras que desde marzo de 2020 un salario mínimo no alcanza para cubrir la canasta de indigencia de ese hogar.

Si se tiene en cuenta la actualización que tuvo el salario mínimo en marzo/21 y que lo llevó a $21.600, en ambos casos el ingreso sigue por debajo de las canastas de indigencia (un SMVM) y de pobreza (dos SMVM) de un hogar compuesto por dos adultos y dos menores. Un 12% por debajo en el primer caso y un 25% por debajo en el segundo.

A esto, habrá que sumarle la inflación que surja para estas canastas durante marzo. Esta situación, sin embargo, se tratará próximamente, posiblemente en septiembre, con el fin de adecuarla al aumento que supone la inflación.

La canasta básica alimentaria responde a los exigencias kilo calóricos y proteicos imprescindibles para un determinado grupo familiar, surtido entre otros productos por pan, arroz, fideos, papa, azúcar, legumbres secas, carne, menudencias, fiambres, aceite, huevo y leche, entre otros. En tanto, para determinar la canasta básica total se utiliza como base la canasta familiar y se le anexionan los precios de bienes y servicios no alimentarios.

 

Por Dr. Mario Alfredo Luna
Prof. Fabián Alberto Núñez

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