
La Corte Penal Internacional (CPI) tiene las manos atadas ante el "crimen de agresión" de Rusia a Ucrania porque ninguno de los dos países es un Estado miembro. Pero este tribunal sí podría juzgar por crímenes de guerra y lesa humanidad a los ucranianos prorrusos que participen en la invasión.
El fiscal de la CPI, Karim Khan, subrayó este viernes su falta de jurisdicción sobre el crimen de agresión en este conflicto, y advirtió a "todas las partes que llevan a cabo hostilidades" que sí pueden ser procesados si cometen cualquier otro crimen internacional, y esto se debe a la complicada relación formal de Kiev con el Estatuto de Roma, el fundacional de la CPI.
La CPI tiene jurisdicción desde 2002 sobre los "crímenes de guerra", de "lesa humanidad" y de "genocidio", pero también sobre el "crimen de agresión" (como es la invasión y ocupación militar), aunque este solo se activó en 2018 y bajo condiciones más estrictas que los otros tres: no se aplica a actos de agresión cometidos en países que no han ratificado el Estatuto como Rusia y Ucrania.
Sólo si Kiev ratifica ahora el estatuto constitutivo en esa versión enmendada de 2018, la CPI podría juzgar a los ucranianos prorrusos sospechosos de una agresión. Para los agresores de nacionalidad rusa, Moscú tendría que también ratificar el Estatuto, lo que de momento no está en su agenda.
Por ello, los expertos presionan a Ucrania para que resuelva su relación con la CPI. Desde Parlamentarios para la Acción Global (PGA), Frederika Schweighoferova explicó que "las condiciones de la jurisdicción sobre el crimen de agresión no dejan ninguna esperanza a que Rusia pueda ser procesada bajo la CPI por este crimen" y señaló que "requiere lamentablemente que ambos Estados sean partes" del Estatuto.
"Incluso si Ucrania ratifica el Estatuto de Roma en la versión enmendada que incluye ese crimen de agresión, Rusia nunca lo haría".
Rusia firmó el estatuto en el 2000, pero nunca llegó a ratificarlo, y en 2016 retiró su firma, un día después de que la CPI publicara un informe que consideraba, en un gesto simbólico, la anexión rusa de Crimea como una "ocupación".
Tampoco es viable que el Consejo de Seguridad de la ONU le remita la situación a la CPI: Moscú tiene derecho a veto y lo previsible es que lo use para evitar un juicio a sus oficiales.
"Esto deja una agresión cometida por Rusia completamente fuera de la jurisdicción de la CPI", analiza.
La CPI es un tribunal de último recurso, por lo que Kiev puede recurrir a sus propias leyes.
El código penal ucraniano penaliza ya el crimen de agresión sin distinción de la nacionalidad de los autores, pero esto "significa en la práctica que debe ser capaz de detener a los perpetradores rusos en la propia Ucrania o en otro Estado que los extradite, y eso es poco probable", dice Schweighoferova, puesto que se responsabiliza al lÍder, y no a un simple soldado, por este crimen.
Por Imane Rachidi
Agencia EFE
