Asistí a las jornadas organizadas por el Ministerio de Turismo y Cultura de la Provincia bajo la temática de ‘Capacitación y Actualización Turística para responsables e Informantes turísticos Municipales’.

Me motivó el hecho de que en forma permanente estoy en contacto con turistas y, por eso, es bueno estar actualizado en todo lo que la actividad puede ofrecer en San Juan, para ofrecérselo a quienes nos visitan.

En resumen, las jornadas fueron positivas especialmente en lo referido a la calidad de atención al cliente (turista), lo que parece fue muy bien entendido por los asistentes.

Las explicaciones que se dieron y ejemplos fueron en general muy buenos, y al respecto se entregaron carpetas muy completas. Pero lo más destacable del encuentro fue la presentación de los diferentes municipios sobre su oferta turística. Estuvo todo muy bien presentado, con buenas imágenes, detallando las actividades y atractivos que posee cada departamento, y muy buena folletería. Por ejemplo Jáchal con los molinos, con su fiesta de la tradición y una pareja de bailarines que despertó el entusiasmo de todos.

El departamento Iglesia presentó la novedad de las puertas pintadas en Angualasto, que le dan un color muy especial al sitio.

Lamenté la ausencia de Caucete, Rawson, 25 de mayo, Calingasta y Rivadavia, ya que los mismos tienen atractivos muy fuertes de turismo. Lo que también lamenté, y lo expresé en el lugar, fue la ausencia de la promoción del Turismo Cultural. Esta fue mínima y en algunos casos no se mencionó nada.

Se dio mucha fuerza al turismo de actividades extremas, olvidando las culturales. Los informantes que asistieron se olvidaron de que hay personas que vienen a visitar museos, escuchar relatos de la historia, relatos que justifican el paisaje local, las costumbres, las artesanías y la gastronomía que identifica el sitio.

Doy algunos ejemplos ausentes: Las mantas jachalleras; tortitas jachalleras; las tejedoras de Tudcum y las festividades religiosas, como la de Achango, Andacollo, Santa Bárbara, etc.. También hablar de nuestro sistema de riego ancestral, que dio la posibilidad de habitar el Valle de Tulum, desde los aborígenes hasta hoy.

Pese a que ya lo nombré lamenté en mayor medida la ausencia del departamento Rivadavia, porque el mismo tiene en proyecto la realización de un parque, que es una muy buena idea. De todas formas recomiendo al intendente municipal y al responsable del área Turismo del departamento leer el libro de Federico Cantoni, escrito por su hija Ursulina, en el que está parte de la historia de San Juan respecto al desarrollo turístico. Les serviría mucho, porque les mostraría la posibilidad de poner en valor el patrimonio de San Juan renovando un sitio turístico cultural único en el país, como es la Quebrada de Zonda.

Todo esto es información que encierra las experiencias que los habitantes de diferentes épocas vivieron, realizaron y realizan. Los departamentos deben poner en valor todos sus espacios y armar circuitos, y si logran conformar uno uniendo varios departamentos, mucho mejor.

En el encuentro faltó la presentación de la Ruta 150 (era la gran oportunidad de exponerla) en su integridad dentro de la provincia; su conexión con otras rutas; sus propios atractivos y su destino final el túnel y el límite con Chile, si bien se entregó una muy buena folletería.

Hay que poner en valor todo San Juan, desde las actividades extremas hasta el relato de la Quebrada de Zonda; el sistema de riego; desde Domingo F. Sarmiento hasta la Difunta Correa; desde el vino a los dulces; desde la música a las sopaipillas, etc. También el sol y su fuerza y la luna y las estrellas. No hablo de ‘La punta de espalda+, porque tengo en duda la forma de prepararla, con identidad sanjuanina.

Como pueden ver hay de todo y para todos. Podemos incluir en el turismo lo cultural desde aborígenes a las diferentes inmigraciones que nos dieron la personalidad que hoy tenemos, para promocionar, ser animadores y formadores de quienes nos visitan. Tenemos de todo para hacer turismo. Solo hay que revalorizarlo. Solo hay que ponerle sello de identidad sanjuanino auténtico.