Con la excepción del ex gobernador de Utah Jon Huntsman, quien se vio obligado a recordarles a sus rivales que los inmigrantes son "seres humanos”, los restantes siete hombres y una mujer que participaron en el debate televisado de MSNBC-Politico parecían competir entre sí para ver quién era el mas "duro” contra los indocumentados. Ninguno mencionó siquiera el hecho de que la inmigración ilegal cayó drásticamente desde la crisis económica de 2008.

Ya antes de iniciarse el debate, un aviso dirigido a los republicanos de California me dejó atónito. Mostraba a un joven rubio diciendo que el problema de Estados Unidos no es sólo la inmigración ilegal, sino también la inmigración legal. La publicidad, firmada por un grupo llamado "Californianos para la Estabilización de la Población” -suena parecido a "Californianos para la Esterilización de la Población”- decía que "necesitamos disminuir la inmigración legal” para reducir el desempleo, sin mencionar que la mayoría de los inmigrantes hacen trabajos que pocos ciudadanos estadounidenses están dispuestos a realizar.

Después, la cosa fue de mal en peor. El gobernador de Texas Rick Perry, favorito en las encuestas, pidió "más tropas en la frontera” entre México y EEUU, sin mencionar que el número de cruces ilegales de la frontera está en su número más bajo desde 1973, ni que los agentes de la Patrulla Fronteriza se han duplicado en los últimos seis años. Más importante aún, Perry tampoco mencionó que casi la mitad de todos los inmigrantes no ingresan al país cruzando el desierto mexicano sino con visas de turistas a través de los aeropuertos estadounidenses, y luego se quedan más tiempo.

El ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney, dijo que su mayor prioridad para resolver el problema inmigratorio sería construir un muro a lo largo de toda la frontera, lo que es económicamente imposible, sino impedir el cruce con escaleras, o por túneles, mientras el ingreso per cápita de EEUU sea varias veces más alto que el de México, y les ofrezcan empleos que los estadounidenses rechazan. La congresista Michelle Bachmann habló del riesgo de que los terroristas crucen la frontera, sin mencionar que ninguno de los terroristas del 9/11 entró desde México. La única voz razonable fue la de Huntsman, quien recordó a sus rivales que muchos indocumentados entran al país ilegalmente porque las trabas burocráticas les hacen casi imposible hacerlo legalmente. Estados Unidos debe agilizar su sistema de inmigración legal para atraer cerebros, trabajadores calificados e inversores, dijo.

Mi opinión: En su búsqueda del apoyo de la extrema derecha del Partido Republicano para ganar las primarias, los principales aspirantes republicanos están tirando por la borda el voto hispano. Eso podría costarles las elecciones de 2012.

No hay dudas de que EEUU, como cualquier otro país, debe proteger sus fronteras. Pero para hacerlo necesita reducir las trabas burocráticas a la inmigración legal, para que los extranjeros que lo merezcan puedan entrar con visas, en lugar de entrar con contrabandistas de personas; focalizar la acción de los agentes de inmigración, para que impidan el ingreso de delincuentes, en lugar las persecuciones indiscriminadas, y lograr mayor integración económica con Latinoamérica, para que a la región le vaya mejor, y su gente no sienta la necesidad de emigrar. Lo que no hace falta es la demagogia barata del debate.