La decisión del canal latinoamericano de televisión Cinecanal, de exhibir todo su material fílmico en idioma español, sin los acostumbrados subtitulados, además de ser un cambio significativo en relación a que esté marcando una tendencia a seguir por otros canales de TV paga, constituye un hecho trascendental en la lucha por la reivindicación de nuestro idioma.
Este operador nació en abril de 1993 como una señal de características premium, ofreciendo largometrajes durante las 24 horas en idioma original y sin interrupciones publicitarias. Pertenece a la empresa Laptv, un grupo que posee compañías de televisión por cable y satélite latinoamericanas, como Movie City, Citymix, Cityvibe, Citystars, Cityfamily y el canal básico The Film Zone, y estudios de Hollywood, como Paramount.
Según los responsables de programación de Cinecanal, el nuevo perfil se debe a un cambio de preferencias en los abonados, que tienden a optar en forma creciente por los materiales fílmicos hablados en nuestro idioma. Entre ellos se encuentran personas mayores de 49 años y pertenecientes a niveles socioeconómicos emergentes que acceden a la TV paga básica como entretenimiento masivo en el hogar. Con esta medida se alcanzan objetivos importantes como promover el uso del castellano con las ventajas que esto implica dentro de la tarea de hacer que nuestra lengua mantenga su vigencia y generar una permanente fuente de trabajo respecto del doblado de las películas.
Este cambio está basado en permanentes encuestas que dieron como resultado que más de la mitad de los abonados preferían películas dobladas al español, en vez de las que se ofrecen en idioma original y subtituladas.
