No cabe duda que a todos los alumnos les cuesta volver a clases después de las vacaciones. Para los chicos y jóvenes la vuelta al colegio también significa un cambio de disposición. Tratar de incorporar ciertos hábitos y rutinas para que nuestros hijos y los mismos docentes logren una rápida adaptación implica reintegrarse a las responsabilidades.
Los más pequeños deben dejar por algunas horas su hogar, sus juguetes y sus rutinas para enfrentar una situación en la que todo vuelve a ser nuevo para ellos. El papel de los padres es fundamental para lograr una buena adaptación. Se debe tener en cuenta que cada niño tiene sus tiempos, que deben ser respetados. Como en el inicio del ciclo, es recomendable llevarlo gradualmente a los horarios establecidos y aumentar las obligaciones a medida que se familiarice con todo lo que debe afrontar.
El niño no sólo cambia su conducta, sino su vínculo con la maestra y con los contenidos educativos. En muchas instituciones el pequeño jardín se transforma en una compleja estructura edilicia y hasta el patio de juegos debe ser compartido con niños mayores. Quienes retoman el primer grado pasan por un proceso de readaptación a esta situación.
Para los jóvenes y adultos, no es fácil tampoco volver a las actividades habituales después de días de relajo y sin las obligaciones cotidianas. Se habla incluso del síndrome post vacaciones.
No obstante algunas recomendaciones para el retorno a las clases son oportunas ante las exigentes demandas. Tener una buena nutrición en la mañana para no decaer en el rendimiento físico e intelectual. Se recomienda comenzar el día con un menú lácteo acompañado por cereales y una fruta.
Por otra parte, si no hay un buen sueño, no hay buena salud. Lo recomendable para los adultos es dormir entre 5 y 9 horas dependiendo de cada organismo. Además, debemos tener en cuenta que si los padres no han logrado descansar, eso repercute también en los niños y jóvenes, ya que éstos observan sus actitudes.
Es imprescindible lograr una armonía emocional, planificarse, y disfrutar del estudio con una actitud mental positiva. La labor cumple una función importante en el proceso de reinicio de actividades al permitir al estudiante ubicarse en un ámbito donde puede mejorar sus condiciones para encontrar nuevas oportunidades.
