La regeneración de neuronas significa un avance en los mal de Alzheimer y de Parkinson ya que ayudan en los procesos de memoria y reparación de otros daños cerebrales. Esta investigación que crea nuevos rumbos en el campo de las neurociencias fue distinguida en España con el Premio Príncipe de Asturias 2011 a fines de octubre pasado. Se trata de un galardón otorgado a los investigadores internacionales: Joseph Altman, Arturo Álvarez-Buylla y Giacomo Rizzolatti.
Cabe recordar que Joseph Altman inició sus investigaciones en 1961 en el Instituto Tecnológico de Massachussets trasladándose luego a Indiana, pero recién en 1990 tras arduos estudios se comprobó la veracidad de su teoría, que indica la regeneración de neuronas, las que desempeñan un papel fundamental en los procesos de la memoria y el aprendizaje.
Arturo Alvarez-Buylla estudió en México y luego se radicó en Estados Unidos donde integra el equipo de investigación premiado por sus aportes referidos a el ensamblaje del cerebro, la curación de los tumores cerebrales y su comportamiento posterior. Entre sus valiosos antecedentes figuran: miembro de la Sociedad de Neurociencias (EEUU), de la organización Internacional de Investigación sobre el Cerebro, de la sociedad Bioquímica (EEUU) de la Academia de Ciencias de América latina, de la Sociedad Internacional de Investigación sobre Células Madres (EEUU) y de la sociedad Americana de Biología Celular.
Giacomo Rizzolatti es un experto mundial de reconocida trayectoria en Padua, Parma, Estados Unidos, San Petersburgo, Italia, Francia. Rizzolatti se ha destaco por sus investigaciones del sistema motor y las funciones cognitivas y sus implicaciones en las capacidades sensoriales y el desarrollo del lenguaje y la comunicación. Las neuronas espejo son las que permiten explicar la imitación y la empatía. Un déficit de las mismas puede ser responsable de varios síntomas del autismo: los problemas sociales, motores y de lenguaje. Estas neuronas proporcionan un marco adecuado para la comprensión de los mecanismos subyacentes a la empatía emocional, imitación, comunicación y comportamiento social.
Estos estudios abren nuevas esperanzas en la solución de problemas neurovegetativos, que preocupan al hombre posmoderno y a la humanidad toda. Incentivar estas investigaciones genera una mejor calidad de vida y un futuro donde la prevención ayude a contraer estos males que aquejan al mundo.
