Las mejoras anunciadas en la recaudación por el Gobierno nacional, propias del IVA en el aumento generalizado de los precios impulsados por la inflación, han repercutido favorablemente en la coparticipación federal de impuestos a las provincias en el primer trimestre de este año, con una suba del 38,9% respecto a igual período de 2013, o 66.500 millones de pesos más, según datos del Ministerio de Economía coincidentes con informes de consultoras privadas.

Los giros automáticos a las administraciones provinciales, de enero a marzo, representan un excedente de 18.000 millones respecto a igual período del año pasado y, si le suman los fondos aportados por otros regímenes específicos como el Fonavi, Fedei y el de Energía eléctrica, las transferencias puntuales alcanzan a 64.923 millones de pesos. A estos números se deben agregan los recursos provenientes del Fondo Federal de la Soja que en el citado trimestre sumaron 1.577 millones. Es decir, el acumulado distribuido entre los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires alcanza a los 66.500 millones con la citada la tasa de crecimiento del 38,9%, superior a la demanda salarial de los estatales o los índices inflacionarios del Indec, si se hace una rápida comparación.

Los municipios, por añadidura, reciben el porcentual asignado en la distribución jurisdiccional, que se suma a las recaudaciones propias por servicios, como también las derivadas de los impuestos provinciales y regalías. Todo esto, sin considerar los aportes del Tesoro Nacional que son asignados políticamente, conforma un cuadro de holgado financiamiento si cada administración acota el gasto a la realidad que vive el país.