Quince minutos antes del día 15 de abril de 1912, se producía en el océano Atlántico a 150 millas de Terranova, la tragedia del mayor barco del mundo, causado por el choque contra un inmenso témpano de hielo.
El transatlántico de 269 metros de eslora, realizaba su primera travesía, había partido el 10 de abril del puerto de Southampton con rumbo a Nueva York. Insumergible para sus constructores, viajaba al máximo de velocidad, 22 nudos (41 km por hora), con 2.224 pasajeros. El barco se hundió a las 2:20 hs. de la madrugada del 15 de abril de 1912, en un sitio donde el fondo del mar se encuentra a mas de 3.000 metros de profundidad.
La construcción del Titanic demandó 26 meses, en él trabajaron más de 11.000 obreros los cuales instalaron 19 calderas, 2 motores y la novedosísima turbina de vapor "Parsos”. El proceso fue todo un éxito sólo costó la muerte de dos operarios, cantidad ínfima para la época.
El casco del transatlántico poseía un doble fondo y estaba dividido en 17 compartimientos estancos que lo convertían en invulnerable, pues se calculaba que en caso de problemas no se hundiría más de dos, tan seguros estaban de esto que el viaje de prueba duró sólo 8 horas. Este palacio flotante tenía 10 niveles y chimeneas del tamaño de una casa de 3 pisos. Para arrastrar el ancla se precisaron caballos, en su interior funcionaba un hotel de lujo, dotado de todas las comodidades que podía ofrecer la tecnología de la época. En el barco viajaban personas de diferentes clases sociales a pesar de los bombos y platillos con que anunciaron el viaje inaugural, para primera y segunda clase se vendieron menos de la mitad de los pasajes, y para tercera clase no se llegó a dos tercios de su capacidad.
Cuando la nave entró a alta mar, luego de recoger pasajeros en Cherburgo (Francia) y Queenstwn (Irlanda) habían abordado 2.224 personas, de los cuales 337 pasajeros pertenecían a la primera clase, 271 a segunda clase y 712 de tercera clase, además había, 900 tripulantes.
En la neblinosa noche del 14 de abril, el transatlántico canadiense Empress of Britian, informó sobre un iceberg en particular, que acababa de dar vuelta sobre sí mismo, por lo que con la bruma y con el cielo sin luna, era prácticamente invisible. Si el Titanic hubiese recibido el reporte, otra hubiese sido la historia, pero el único telégrafo no pudo hacerlo, estaba demasiado ocupado en transmitir cables con recuerdos de los orgullosos pasajeros del viaje inaugural. Por eso cuando los vigías avistaron la masa de hielo, el encontronazo resultó inevitable.
Intentaron zafar haciendo girar el barco, pero fue lo peor, las aristas del iceberg abrieron el casco a lo largo de más de 100 m bajo la línea de flotación; en sólo 10 minutos se inundaron los 6 compartimientos estancos de proa, un daño 10 veces mayor que el máximo tolerable.
El barco demoró 2 horas y media en hundirse, lo último que vieron los sobrevivientes fue que la proa se elevó por el aire, probablemente cuando se partió en dos y rápidamente fue tragado por las aguas.
Apenas a 32 km del Titanic, navegaba otro transatlántico, el California, con las máquinas prudentemente detenidas a causa de la proximidad del iceberg, aunque el operador permaneció toda la noche en su puesto, por causas desconocidas no recibió la llamada de socorro. En cambio el dramático mensaje fue captado por la radio del Carpathia que se encontraba más lejos. Este barco puso proa de inmediato hacia el lugar del siniestro, pero sólo logró llegar a tiempo para rescatar a 711 náufragos.
Murieron 1.513 personas, dos tercios de la gente a bordo. Ésta es una de las grandes incógnitas con respecto a la noche del 14 al 15 de abril, pues en los botes salvavidas había espacio para 1.178 personas. Sin embargo cuando el buque Carpathia recogió a los náufragos los botes estaban semivacíos.
El Titanic se convirtió en el sueño de los buscadores de navíos hundidos. Durante las 2 décadas posteriores, fue el fracaso de cuanto proyecto hubo para encontrarlo, no había tecnología capaz de llegar hasta los 4.000 metros de profundidad en donde descansaban sus restos.
En 1985 un equipo franco estadounidense liderado por Rober Ballard tuvo éxito, luego de rastrear la zona donde estuvo Carpathia, una de las cámaras de video submarinos mostró en el fondo del mar la imagen de una caldera gigante… Lo habían hallado.
Entre 1987 y 1994, con submarinos y robots, se realizaron 65 incisiones y se rescataron más de 3.000 objetos que fueron restaurados.
El naufragio del Titanic se convirtió en leyenda, no fue ni el primero ni el último barco en irse a pique, pero pasó a la historia como símbolo del fin de la "Belle Èpoque”. Dos años después la 1ra Guerra Mundial ponía término a una época de prosperidad y confianza en el futuro.
(*) Profesora de Histroria.
