En agosto de 2007 la palabra "subprime" (préstamos a clientes de alto riesgo) no era habitual en nuestro vocabulario, pero pronto quedaría como referencia de la peor crisis económica mundial en casi 80 años.

En esos días, el banco de inversión Bear Stearns tuvo que congelar dos fondos invertidos en hipotecas subprime. El 9 de agosto, BNP Paribas, el mayor banco francés, suspendía los retiros de otros dos fondos en problemas y decretaba el que sería de ahí en más el aniversario oficial del quebranto global. La bolsa tuvo el segundo mayor desplome de ese año, sólo superado la caída de China en febrero al hundirse 9% en un día. La crisis subprime había comenzado, aunque entonces pocos podían avizorarla.

A dos años de aquel estallido, la "Gran Recesión" en la que derivó la crisis subprime, parece emprender la retirada. La recuperación que arrancó en Asia a comienzos de este año, con China y Japón a la vanguardia, va tomando la forma de lo que podría ser un repunte generalizado de la economía global. Según una encuesta de Bloomberg, la expansión económica trepará 2% en cuatro trimestres consecutivos, algo que no ocurría en más de cuatro años. La mayoría de los especialistas sostienen que este tercer trimestre el PBI de Estados Unidos aumentará entre 3 y 4 por ciento.

Los pronósticos son alentadores. JPMorgan prevé que la zona euro crecerá 2,5%, Japón 3,5% y un 5,5% Brasil. Ante este escenario alcista, Argentina debe prepararse para atraer inversiones, dando señales de fortalecimiento institucional y de respeto de las reglas de juego.