El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que acaba de celebrar en San Juan y para todo el país los 58 años de su creación, amplió su amplia tarea promocional lanzando una nueva línea de financiamiento para pequeños productores sin acceso a crédito bancario, invertir en infraestructura, maquinaria, equipos, animales o capital de trabajo. Es parte del Programa Cambio Rural II del organismo, que se instrumenta con grupos asociativos de entre 8 y 12 productores, los cuales reciben asistencia técnica durante 3 años, con un potencial de 1.200 grupos que suman 12.000 productores rurales. Alrededor del 30% del sector no puede tener crédito bancario por diferentes motivos, por los que esta línea del INTA les financiará proyectos familiares a 3.600 pequeños productores. En promedio serán 20.000 pesos, con un plazo de amortización de 36 meses para las inversiones y 12 meses para el capital de trabajo, con una tasa de interés fija de 12,5% anual.

Son impulsos trascendentes porque a pesar del poco monto, destraban impedimentos económicos para seguir trabajando, como lo es el proyecto del organismo nacional para la fabricación de cuatro tipos de maquinarias destinadas a los pequeños agricultores familiares sanjuaninos, al que sumó la provincia.

Se trata de construir un elevador-volcador para cosecha asistida, una pulverizadora de arrastre para suplantar el trabajo manual, una máquina peletizadora de alimentos balanceados para animales de granja y una máquina desgranadora de maíz. La maquinaria será solventada por el Gobierno provincial y los técnicos del INTA seleccionarán los talleres metalúrgicos que acepten su dirección técnica para construirlos.