El Día Mundial del Ambiente, a celebrarse mañana viernes 5 del corriente, es oportuno para referirnos a lo que viene ocurriendo en nuestra provincia en materia medio ambiental, señalando la importancia que se le ha dado a su cuidado y protección.

Lo conseguido desde la parte gubernamental en los últimos diez años de este siglo, marca una etapa constructiva que se ha hecho notar en varios aspectos, si bien hay zonas que aún se debe acentuar o poner mayor atención, debemos reconocer lo que se ha avanzado.

Uno de los temas de mayor relevancia es sin duda la gran inversión que hace el gobierno en materia de saneamiento ambiental, temas vinculados a la provisión de agua potable y el tratamiento de aguas grises o la ampliación del sistema cloacal, obras que aseguran el bienestar de la población.

Recordemos que la ONU (Organización de las Naciones Unidas) había propuesto en la reunión de Río de Janeiro, en junio de 1992, a todos los países que lo integran, el compromiso de aceptar y rubricar la Agenda XXI, documento de 4 secciones y 40 puntos, que con total vigencia en este tiempo nos compromete a utilizar los recursos de nuestro planeta con un "desarrollo sostenible que nos permita satisfacer nuestras necesidades sin comprometer las necesidades de las generaciones futuras”.

En este sentido, me permito transcribir los siguientes puntos que tienen que ver con la iniciativa gubernamental anteriormente citada:

18.2 (sic): "El agua se necesita en todos los aspectos de la vida. El objetivo general es velar porque se mantenga un suministro suficiente de agua de buena calidad para toda la población del planeta y preservar al mismo tiempo las funciones hidrológicas, biológicas y químicas de los ecosistemas, adaptando las actividades humanas a los límites de la capacidad de la naturaleza y combatiendo los vectores de las enfermedades relacionadas con el agua. Es preciso contar con tecnologías innovadoras, entre ellas las tecnologías locales mejoradas para aprovechar plenamente los recursos hídricos limitados y protegerlos contra la contaminación”.

18.3 "La escasez generalizada de recursos de agua dulce, su destrucción gradual y su creciente contaminación, así como la implantación progresiva de actividades incompatibles en muchas regiones del mundo, exigen una planificación y una ordenación integradas de los recursos hídricos. Esa integración ha de abarcar todos los tipos de masas interrelacionadas de agua dulce, tanto las aguas superficiales como las subterráneas, y ha de tener debidamente en cuenta los aspectos de la cantidad y calidad del agua. Debe reconocerse el carácter multisectorial del aprovechamiento de los recursos hídricos en el contexto del desarrollo socioeconómico, así como la utilización de esos recursos para fines múltiples como el abastecimiento de agua y el saneamiento, la agricultura, la industria, el desarrollo urbano, la generación de energía hidroeléctrica,…”.

Ante este compromiso planteado hace más de treinta años, no cabe ninguna duda entonces que el Acueducto Gran Tulum y el Sistema Integral de Desagües Cloacales, vienen a cumplir sendas demandas: por una parte el abastecimiento de agua pura de un acuífero de buena calidad y por otra evitar la contaminación de las napas donde se ubica casi el 80% de la población de nuestra provincia.

Ambas decisiones contribuyen sin ninguna duda a la calidad de vida de los habitantes, ahora será el turno de nosotros de utilizar inteligentemente estas obras y recordar que hemos tomado prestado este mundo a nuestros hijos.