Las fuertes tormentas de lluvia y granizo registradas en las últimas semanas, en varios sectores del Valle de Tulum y en el distrito calingastino de Tamberías, con cuantiosas pérdidas de la producción frutihortícola en unas 400 hectáreas, pone de relieve la importancia de que la provincia cuente con un seguro agrícola gratuito, con cobertura total para pequeños productores y parcial para los que tienen más de 8 hectáreas. Se trata de un beneficio que es único en el país y que actualmente abarca a más de 11 mil hectáreas en producción.
La primera vez que se implementó esta protección fue en 2009, como una necesidad de salvaguardar la actividad de los productores agrícolas que se veían afectados por contingencias climáticas y salían a pedir al Gobierno ayuda para poder subsistir. Otro motivo de la implementación del seguro gratuito fue la desaparición del CPPA (Consejo de Protección a la Producción Agrícola), comúnmente llamado "Agro", que al ser liquidado dejó a los productores sin cobertura ante eventuales pérdidas.
Hasta el año pasado el seguro gratuito, implementado a través del Banco de la Nación, sólo cubría daños producidos por la caída de piedra o granizo. Para este nuevo período, que se inició en octubre del año pasado, se destaca la incorporación del seguro contra heladas primaverales o tardías, beneficio que el Gobierno venía gestionando desde hace tiempo para ampliar la protección, ante otros factores climáticos que suelen provocar pérdidas significativas.
Las últimas tormentas afectaron considerablemente la producción frutihortícola de los departamentos 25 de Mayo, Sarmiento, 9 de Julio, Caucete y Calingasta, con unos 120 productores que denunciaron daños en la Secretaría de Agricultura de la Provincia. De acuerdo a lo informado las pérdidas rondaron entre el 30 y el 80%, en vid, olivos y hortalizas
que el seguro deberá reconocer a los productores inscriptos en el Registro Único de Productores (RUPA)
Más allá de que se ha logrado incorporar a la cobertura de daños por granizo el de las heladas, la idea del Gobierno era implementar un seguro multiriesgo, que abarcara otras contingencias climáticas como vientos Zonda o plagas biológicas. Para ello se requiere que la Provincia asigne una mayor cantidad de fondos o que reciba una ayuda de la Nación, lo que para muchos está plenamente justificado teniendo en cuenta el beneficio que implica, especialmente, para los pequeños productores.
