Comer en un bodegón de Caballito, tomar fernet con cola en un barcito de San Telmo, comprar en las boutiques de Villa Crespo o asistir a una lección de tango gratis en La Glorieta de Barrancas de Belgrano son algunas de los consejos del editor de Viajes Peter Greenberg en la nueva guía "Like a local", que propone al turista moverse por Buenos Aires como un porteño más.
La novedosa guía en inglés lanzada por Michelín incluye los destinos clásicos de Buenos Aires el cementerio de la Recoleta, Caminito en La Boca, el casco Histórico de San Telmo- pero además aconseja aquellos sitios, a veces no tan populares al turismo, aunque conocidos de sobra para quienes habitan la ciudad.
Fotos, consejos, mapas y reseñas se entretejen a lo largo del libro correlato de otros Like a local, como la versión de Cuba, Miami o Nueva Orleans- en este caso de la ""París de Sudamérica" una ciudad que respira "tango, fútbol, hermosa arquitectura, elegantes cafés, boliches nocturnos y boutiques de diseño". Datos como la importancia que dan los porteños a la sensación térmica, en lo que al clima respecta, no comer antes de las 10 de la noche, "los cruces de peatones definitivamente no son respetados por los conductores", los colectivos sólo aceptan monedas o cómo pedir "a warm milk with a small amount of espresso", una ‘lágrima", son los tips que sobrevuelan la guía.
"Viajar como lo hacen quienes viven en un determinado lugar significa experimentarlo tal como lo haría quien vive allí. Uno tiene lugares favoritos donde le gusta ir a comer, de compras o simplemente ver el atardecer. Ahora poder tener este tipo de información sobre los lugares a los que viajás antes de estar allí", dice Greenberg, con cerca de 60 viajes a nuestro país.
Las opciones para los turistas van desde el barrio chino en Belgrano y su variada oferta de restaurantes- hasta la feria de Mataderos, el lugar ideal para conocer las tradiciones y costumbres de los gauchos, donde comprar artesanías y ver espectáculos folclóricos, a 45 minutos del centro. Entre los paseos recomendados destacan -entre otros- los bosques de Palermo comparados aquí con el Central Park de Nueva York-, el Teatro Colón, el Museo de los Niños en el Abasto, el Jardín Japonés, Parque Lezama, la Casa Rosada y sus tours gratuitos los fines de semana que incluyen ingreso a la oficina presidencial y al famoso balcón que da a la Plaza de Mayo. Clásicos como el Café Tortoni, uno de los cafés más antiguos de la ciudad, La Biela, o las milongas de tango, se combinan con paseos más secretos o alternativos como cenar en la parrilla La Escondida de Núñez o ver una obra de teatro en El Camarín de las Musas, un espacio underground en el barrio de Palermo que ofrece obras basadas en libros y escritores locales.
El autor propone al visitante conseguir una guía "T" para viajar en colectivos, tomar sólo los taxis que son radiotaxi (por seguridad), no dejar de ir a La Bombonera (¡no vestirse de rojo y blanco al hacerlo!) y sumergirse en el inconfundible sabor de un rico helado de dulce de leche, con almendras y trocitos de brownies para los más golosos.
Además, la guía recomienda no perderse los cuadros del "original y comprometido" pintor Antonio Berni, que se exhiben en el Museo de Bellas Artes y en el Malba, también responsable de los frescos de Galerías Pacífico. Entre los consejos de viaje se advierte al turista no sorprenderse con los paseaperros ("a dog walker"), algo poco común en otros países pero "un trabajo muy serio en Argentina" para que los perritos puedan pasear y correr mientras sus dueños salen a trabajar.
"Like a local Buenos Aires" cuenta con el apoyo del Ministerio de Turismo de la Nación y el Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur), y ayuda a los visitantes a conocer el protocolo cultural, el pueblo, la historia, las tradiciones culinarias y muchas otras experiencias auténticas locales.
