A 100 años del día que motivó la Gran Guerra, conocida como Primera Guerra Mundial, un imaginario periodista narra los acontecimientos que marcaron el fin de una época:
El 28 de junio de 1914, Sarajevo amaneció vestida de gala. Las banderas que adornaban las calles ondeaban bajo la brisa, anunciando un día de grandes acontecimientos. Francisco Fernando, archiduque de Austria-Hungría, heredero al trono imperial de su tío Francisco José, visitaba la ciudad en compañía de su esposa Sofía, para observar maniobras militares en la recientemente anexada Serbia.
Cabe aclarar que desde 1870, los grandes imperios (Gran Bretaña. Alemania, Rusia. Austria-Hungría) y poderosos estados como Francia y Estados Unidos, corrían una carrera mundial por el poderío de los mares, los territorios coloniales en África. Asía y el Pacífico; por crear nuevas y más poderosas armas y afianzar alianzas de tipo político-militares, presintiendo un conflicto de amplias dimensiones que estallaría ante el más pequeño roce entre ellos. La corona británica, rusa y la República Francesa constituían una alianza de mutua cooperación en contra de la crecientemente poderosa Alemania, unida a Austria-Hungría. Un vasto imperio heredero del territorio dominado por Carlomagno en la Edad Media. Mi labor como periodista consistía en trasladarme por las ciudades europeas para narrar los acontecimientos de esta brillante, pero, compleja época, que luego sería nombrada Belle Epoque y Paz Armada.
La prensa amarillista había seguido ampliamente la tragedia familiar que llevaría a Francisco Fernando a ser el heredero de los Habsburgo: su tío, el emperador Francisco José había sufrido el suicidio de su hijo Rodolfo, quién fue encontrado muerto en un pabellón de caza junto a su amante. María Vetsera; el asesinato de su esposa Sissí, en manos de un anarquista italiano y la muerte de su hermano, Maximiliano fusilado en México. Su sobrino Francisco Fernando no respondía a los requisitos que esperaba para un heredero. Era el archiduque un hombre que destacaba por su elegancia: su pulcro bigote, su impecable uniforme -cuyas solapas cosía fuertemente para que la brisa no arruinara su vestimenta- se contradecían con sus ideas progresistas, en contra de las anexiones en la zona de los Balcanes, política llevada a cabo por el emperador, y su matrimonio con un miembro de la nobleza menor. Sofía Chotek. y en contra de los designios de Francisco José habían generado un fuerte distanciamiento personal entre ellos. El matrimonio con Sofía había sido declarado morganático: sus hijos no heredarían el trono ni serían tratados como alta nobleza.
El malestar generado por las anexiones de la zona de los Balcanes, hicieron crecer el sentimiento nacionalista tanto en Serbia como Bosnia, y sería en este lugar, también pretendido por el Imperio Ruso -por sus salidas al trafico del mar Mediterráneo- donde se iniciaría el gran conflicto bélico que toda Europa presagiaba. Luego de largos interrogatorios durante los juicios, fue anunciado a mí y a mis colegas corresponsales extranjeros que en Serbia, una organización secreta y nacionalista, la "Mano Negra”, había conspirado junto al gobierno local para eliminar el yugo monárquico de Austria-Hungría y declarar a Serbia un Estado independiente, la Gran Serbia. La "Joven Bosnia”, la rama juvenil de esta organización, y sus miembros habían sido responsables de organizar un atentado contra el gobernador enviado desde Viena. Pero con la noticia de la visita del heredero al trono y su esposa, los planes habían cambiado. El asesinato de Francisco Fernando había conllevado un elaborado plan, de tres atentados -en caso de que alguno de ellos fallara- para acabar con la monarquía en Serbia.
Gavrilo Princip era un joven nacionalista bosnio, quien a pesar de su mala salud y su escaso entrenamiento, había sido admitido en la "Joven Bosnia” debido a su insistencia. Junto con 6 compañeros, todos menores de 20 años, armados con pistolas y pequeñas bombas, habían pergeñado un plan para matar a Francisco Fernando durante el trayecto en coche por las calles de Sarajevo, apoyados por los servicios secretos bosnios.
La recepción en Sarajevo de la comitiva real, se realizaría en un recorrido por la calles de la ciudad en seis coches.
El recorrido se inició a las 10 de la mañana en el campamento militar de Philipovic con destino al Ayuntamiento, por la avenida Apple que bordeaba el río Miljacka. A las 10.15, un miembro de la "Joven Bosnia”, Nedeljko Cabrinovic, arrojó una bomba al coche de Francisco Fernando, quien la atrapó y la arrojó fuera, hiriendo a los pasajeros del cuarto vehículo. Luego del traslado de los heridos al hospital, la caravana continuó su recorrido hacia el Ayuntamiento, donde el archiduque dijo "¡Señor alcalde, uno viene aquí de visita y es recibido con bombas! ¡Esto es una vergüenza!, dejando apesadumbrados a los dirigentes locales y mostrando temor por su vida y la de Sofía.
(*) Alumnas de la Cátedra Historia Contemporánea. Profesorado y Licenciatura en Historia, UNSJ- FFHA.
