No basta solo con cumplir con los días de escolaridad para asegurar que la educación argentina evolucione y alcance los objetivos esperados. Mejorar la infraestructura, cuidar el mantenimiento con la ayuda de las entidades periescolares y aumentar el perfeccionamiento docente, no deben parecer una utopía ante el próximo ciclo lectivo.
La prevención de conflictos casi rutinarios como la higiene y la seguridad en los colegios es una meta no imposible de alcanzar porque sólo se requiere esfuerzo y planificación. La tarea jerárquica y la preocupación estatal no cesan nunca, por ello controlar la desinfección periódica, el estado de la red eléctrica y el sistema cloacal son imperativos para evitar accidentes y enfermedades. Esa mirada abarcativa y exploratoria donde exista un colegio debe ser constante, porque si bien tiene que haber una pausa lógica, el control no debe caer en una inercia de unos pocos sino en la actividad de muchos. Un hecho fácilmente constatable acerca de los nuevos rumbos educativo y su relación con la informática lo constituyen los centros receptores de las señales de internet para las netbooks distribuidas en los distintos niveles. Contemplar a jóvenes en las plazas,en grupos difíciles de resguardar, no es una imagen positiva. Los municipios debieran prever que este sistema llegue mejor a todos los espacios adecuados. Así "Conectividad para la Igualdad” será una experiencia interesante siempre que en el año escolar tenga el adecuado dictado de clases, la lectura de libros y ejercicio de la expresión escrita y oral, para no olvidar prácticas tradicionales de enseñanza. Completar la educación con normas básicas es simplemente educar para una vida plena con proyectos y posibilidades.
