El conflicto que se ha planteado en el Sur de nuestro país, con la presencia de los indígenas denominados “mapuches”, quienes desde las últimas décadas del siglo pasado realizan usurpaciones y ocupaciones de tierras públicas y privadas, tiende a agravarse en la medida que estas agrupaciones aborígenes -que carecen de la legitimidad necesaria para exigir que sean consideradas como pueblos originarios de la Argentina- están empleando diversos recursos para consolidar sus dominios, desconociendo la autoridad del Gobierno de nuestro país.

 

Los enfrentamientos entre los mapuches y las fuerzas de seguridad, asignadas para controlar esta ocupación son cada vez más violentos. Los indígenas han llegado a cortar rutas, tomar dependencias oficiales, cerrar el paso de efectivos y funcionarios judiciales en áreas consideradas por ellos como prohibidas, quemar campos y hasta estar sospechados de haber colocado explosivos en áreas petroleras.

Actualmente hay focos de conflicto que abarcan buena parte del sur argentino. 1-En la zona de Vaca Muerta, sitio que ha adquirido un interés muy especial por sus recursos en hidrocarburos, tres comunidades mapuches reclaman unas 20.000 hectáreas en áreas de explotación de YPF y otras empresas. 2- En Villa Mascardi, donde recientemente se han producido varias tomas de terrenos, el RAM (Resistencia Ansestral Mapuche) ocupó un sector del parque nacional y hay más de 10 predios tomados por otras comunidades. 3- Ocupaciones efectivas se localizan en Estancia Leleque, sobre la ruta 40. En este lugar el RAM ocupó 700 hectáreas del Grupo Benetton. 4- Otros conflictos se localizan en Villa La Angostura donde hay reclamos de tierra de tres comunidades, uno de ellos dirigido a Vialidad Nacional. 5- Finalmente, hay reclamos de obras en las proyectadas represas a construirse en Santa Cruz, donde la comunidad Mapuche-Tehuelche exige una consulta previa como pueblo originario para que las obras avancen.

El Gobierno nacional viene advirtiendo desde hace tiempo una escalada de ataques mapuches, pero hasta ahora sus acciones no han sido muy contundentes, posiblemente por la polémica originada entorno a los casos de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel.

El miembro honorario de la Academia Argentina de la Historia, Roberto E. Porcel, ha llegado a determinar que los mapuches combatieron y masacraron a nuestros pueblos originarios y que hoy pretenden hacernos creer que son una nación independiente, con territorio propio dentro de nuestras fronteras. Con ese pretexto, en los últimos 60 años, miles de mapuches o mestizos trasandinos han ingresado al país procedentes de Chile con el apoyo de grupos de anarquistas o terroristas locales.

Originalmente, a los mapuches se los denominó reches, mientras que los españoles los llamaron araucanos. Pertenecen a la etnia ándido peruana.

Ahora esta comunidad no sólo pretenden el reconocimiento de un Estado, que en nuestro país no les corresponde, sino que mientras tanto hacen con sus presiones y ocupaciones de tierras ajenas excelentes negocios. Cobran peaje para entrar o pasar a lugares públicos y han llegado a inventar una bandera que absurdamente se les ha permitido enarbolar en lugares públicos.

Señala Porcel que los argentinos en su inmensa mayoría desconocen el problema. Muchos erróneamente los creen “pueblo originario”.

Conocer el origen de estas comunidades y determinar cómo se introdujeron en el país ayuda a tomar conciencia de por qué se tiene que controlar su presencia en el Sur.