La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), celebró este fin de semana en Asunción del Paraguay su reunión semestral, donde se denunciaron los asesinatos de periodistas por el narcotráfico en México, los ataques contra medios promovidos por gobiernos de la región y sobre diarios en quiebra en Estados Unidos.
Sobre la situación en la Argentina, la SIP criticó la falta de decisión para avanzar en una ley de acceso a la información pública y las permanentes declaraciones del oficialismo, incluyendo de la presidenta de la Nación, cuestionando a medios y periodistas. En el informe de la organización se ha señalado el reciente levantamiento del programa de informaciones y comentarios políticos de Nelson Castro, caso que ha suscitado honda preocupación. Es que el punto en debate se refiere a las presiones gubernamentales para eliminar de la actividad a los periodistas críticos de una gestión. Castro es un ejemplo de comportamiento profesional y moral que se suma a situaciones que afectaron con anterioridad a otros periodistas caracterizados por su independencia de juicio respecto del poder.
La libertad de prensa es indispensable para el desarrollo y crecimiento del sistema democrático. En nuestro país, antes de mayo 1810, no se hablaba ni se escribía sobre esta libertad. Pero sólo dos meses y medio más tarde, en su edición del 11 de agosto de 1810, los lectores del "Correo de Comercio", dirigido por Manuel Belgrano, se encontraron con un ensayo de éste, titulado "La libertad de prensa es la principal base de la ilustración pública".
Sentada la premisa de la significación de esta libertad, el futuro creador de la bandera entendía que era "necesaria para la instrucción pública, para el mejor gobierno de la nación y para su libertad civil, es decir, para evitar la tiranía de cualquier gobierno que se estableciera". Con lo cual, en pocas y precisas palabras, quedaba configurada la misión de la prensa: una función educativa y política. El autor se explayaba más y concluía afirmando que "sólo pueden oponerse a la libertad de prensa los que gusten mandar despóticamente".
En vísperas del Bicentenario de la Patria, éstas son lecciones que gobernantes y políticos deberían aprender y aprehender, porque contribuirán a forjar un país más tolerante, desarrollado y libre.
