En momentos en que cunde la alarma en sectores vinculados a la salud, la Dirección Nacional de Epidemiología salió al cruce de las versiones afirmando categóricamente que no existe una epidemia de Gripe A en la Argentina, aunque confirmó la muerte de 11 pacientes infectados, de acuerdo a una estadística oficial que tiene tres semanas de retraso, por lo que este número podría ser mayor. Además, todos los fallecidos eran personas de riesgo que no se habían vacunado como se venía aconsejando a la población .

Hace siete años la Gripe A irrumpió como una enfermedad nueva en el mundo, cuando no había historial ni vacunas que evitaran las decenas de muertos por el peligroso virus H1N1. Como en distintos países, la enfermedad también alcanzó a la Argentina con numerosos fallecidos muy difíciles de contabilizar, en virtud de que se trataba de una dolencia con complicaciones carentes de prevenciones como si tiene la inmunización actual.

La influenza en general, y esta variante temida, es propia de esta temporada de bruscos cambios de temperatura y por ello la necesidad de vacunarse cuanto antes, en particular los niños menores de 5 años, las personas de riesgo vinculadas a la salud, y los ancianos. Vale recordar que existen tres tipos de gripe, entre ellas la A, por lo que nada puede descartarse y la mejor protección es la vacuna, que es gratuita en los 8.600 vacunatorios de todo el país, según el Ministerio de Salud de la Nación. De todas manera, fuera de estos grupos, todos pueden vacunarse, la diferencia está en que se debe adquirir en las farmacias y en ningún caso esta inyección tiene contraindicaciones.

Claro que está el mito de mucha gente que no se vacuna por los malos entendidos, a veces de ciertos médicos, porque es imposible que la vacuna produzca la enfermedad ya que está inactivada, según aclara el organismo nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles. Por el contrario, la vacuna es una protección anual que genera defensas en unos 15 días, y libera del riesgo de una enfermedad que ocasiona la muerte de entre 3.000 y 5.000 personas por distintos tipos de gripe, incluida la temible Gripe A. A pesar de todas estas recomendaciones, el nivel de concurrencia a los vacunarios de nuestra provincia es muy bajo, por lo que es necesario crear conciencia por este descuido.