Los problemas sociales por la desigualdad en el nivel de ingreso en la población aumentaron drásticamente en el mundo ampliando la brecha entre ricos y pobres, de acuerdo a un seguimiento estadístico durante tres décadas, revelado en un estudio internacional. El análisis corresponde a la evolución del mercado laboral en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), donde Argentina también está presente.
Esta desigualdad, que atenta contra el crecimiento, alcanzó un récord en la mayoría de las naciones observadas, incluso con niveles más elevados que en muchas economías emergentes, y señala a Chile, México, Turquía, Estados Unidos e Israel como los países donde hay más desigualdad. En el otro extremo de la tabla existe gran armonización salarial, caso de Dinamarca, Eslovenia, República Checa y Noruega. En este contexto el 10% de la población del llamado "club de los países ricos" gana 9,6 veces más que el 10% más pobre, una proporción que se ha incrementado respecto a la diferencia 7-1 de los años ochenta y del 9-1 de inicios de este siglo.
La brecha establecida en el informe de la OCDE es más preocupante al comprobarse que los jóvenes son los más afectados por la precariedad laboral, ya que el 40% no disfruta de un puesto de trabajo convencional, es decir debidamente registrado y estable, en tanto que la mitad de los contratos temporales los firman personas menores de 30 años, con el agravante de una notoria desigualdad de género debido a la discriminación que afecta a las mujeres.
La inequidad laboral chilena contrasta con las mejores condiciones que ofrece el empleo en Perú, México, Brasil o Argentina, por lo que OCDE ha recomendado al gobierno trasandino diseñar políticas para corregir la pobreza relativa, entendida como los que aún trabajando no alcanzan un nivel de ingresos superior al 50% de la media nacional.
El estudio mundial se conoció en momentos en que en nuestro país se registra recomposición salarial en paritarias. Un informe de la consultora económica Abeceb destaca una fuerte recomposición de los sueldos en el interior del país, a partir de acuerdos en torno al 34% logrado por los sindicatos docentes, que presionaron al comenzar el ciclo lectivo y luego varias provincias ampliaron ese reajuste al resto de los estatales.
