"En San Juan se habla desde hace tiempo con una fórmula Scioli-Gioja, ¿qué hay de cierto?", preguntó un periodista de este diario a un colaborador del gobernador bonaerense de visita en San Juan por la Fiesta Nacional del Sol: "¿Sólo acá? No, en todo el país se dice lo mismo…". La respuesta vació de repreguntas al colega, como le hubiese pasado a cualquiera con semejante y repentina afirmación. "Depende de la salud del Gobernador (de San Juan)", habría dicho el exdeportista a un dirigente sanjuanino muy allegado a Gioja que no quiso ser identificado en esta columna. Ricardo Kirschbaum, editor general de Clarín, escribió esta semana que el sanjuanino está trabajando para alinear a los gobernadores detrás del exmotonauta. Todo lo anterior más algunos llamados y contactos nacionales que tuvo Gioja en estos días, abonan la callejera idea sanjuanina de que el gobernador continuará su carrera política en Capital Federal. No es descabellado, nunca lo fue. ¿Será su momento? Por ahora parece que Gioja juega más fuerte que en otros pasajes de la vida interna justicialista a ser el unificador tejiendo alianzas y pensando estrategias de cara a las elecciones del año que viene. Símil de Juan Carlos Mazzón, aquel que desde hace décadas y asomando a veces desde la oscuridad se encarga de alinear a la tropa del peronismo detrás de un nombre propio que, como la historia dice, fue cambiando de letras como bandeándose de izquierda a derecha, casi sin impunidad.

Juan Carlos "Chueco" Mazzón es un ferviente peronista ortodoxo e integrante en su juventud de la Guardia de Hierro. Desde hace poco más de cuatro décadas teje las estrategias internas del PJ en cada elección. Es quien habla con los "muchachos", el que tiene contacto con los intendentes en escenarios casi impenetrables como el conurbano bonaerense y el encargado de mantener el regimiento del peronismo listo y afilado para salir en el momento que se lo necesite. Siempre dependiente de un jefe, en este caso Cristina, ha estado muy cerca del matrimonio Kirchner desde que Néstor era gobernador de Santa Cruz, por tanto, los conoce a la perfección. Dicen algunos colaboradores del gobernador que Mazzón ha estado en contacto con el sanjuanino en éstos días, aunque el propio Gioja lo desmintió el viernes. La similitud del mandatario local con Mazzón es fuerte: coinciden ambos en el mismo lado ideológico del peronismo, y los dos prefieren componer antes que pelear. Hay que ver a quién apoya Mazzón hoy y si ese nombre es el mismo que impulsa Gioja. Por ahora, parece que coinciden.

El que sí pisó San Juan en estos días fue Eduardo Fellner, el gobernador de Jujuy. Fuentes oficiales confirmaron el dato, aunque no quisieron ahondar en los motivos del viaje y mucho menos en el contenido de las charlas que mantuvo con Gioja. Fellner fue presidente de la Cámara de Diputados de la Nación en 2007. Hasta ese año y desde 1998 gobernó, como hace hoy, la provincia de Jujuy. Caudillo de nacimiento y colega de Gioja, es otra pieza importante del histórico PJ. ¿A qué vino a San Juan? "A visitar a un amigo", dijo un colaborador de Gioja para huir de la respuesta política. Como se ve, el trabajo político del sanjuanino no cesa y es un poco más frecuente que otros años. Como la popular frase lo menciona: "si tiene cuatro patas, ladra y tiene cola, es perro". Eso es lo que parece está ocurriendo con Gioja por estos días. Igual, ojo, porque en política muchas cosas han parecido y al final han sido todo lo contrario.

Muchos dirigentes locales están a la expectativa de los pasos del Gobernador de San Juan. Todos quieren saber qué puertas abrirá y en consecuencia qué espacios relegará. Una entrevista de Sergio Uñac esta semana en C5N abrió interrogantes que hasta ayer no se respondían. ¿Fue con la venia de Gioja? Si lo fue, ¿será un empujón al Vice? Si no lo fue, ¿Uñac está jugando solo? Ninguna de esas preguntas tuvieron respuestas, al menos para este periodista.

Gioja estira los tiempos y parece que lo hace bien. Es evidente que está jugando fichas a nivel nacional, como siempre lo hizo, pero parece que las fichas esta vez le juegan a favor, a diferencia de otros momentos políticos del país.