El presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou, abordó ayer la necesidad de un sistema de justicia internacional claro y -en lo local-, mediaciones que permitan agilizar los procesos judiciales, durante su intervención virtual en la segunda Cumbre por la Democracia, organizada por Estados Unidos. "Que los ciudadanos puedan resolver sus conflictos mediante una persona que genere esos procesos de mediación (…) y así no se sobrecarga a la justicia con casos que no logren tratar en tiempo y forma", dijo el mandatario uruguayo, citado por la agencia de noticias Sputnik. "El sistema de justicia internacional tiene que ser claro, tiene que tener una misma mirada, tiene que tener la capacidad de abstraerse a quién se juzga y después tiene que tener contundencia y cumplimiento cuando se apliquen las sanciones", subrayó el mandatario durante su discurso, en el que agregó que el Derecho Internacional carece de poder coercitivo. A la cumbre, organizada por primera vez en diciembre de 2021 por iniciativa del Gobierno de Estados Unidos, fueron invitados a participar 121 líderes internacionales, entre ellos el presidente argentino Alberto Fernández, que aportarán su visión sobre los desafíos de la democracia y las garantías de justicia. Al comentar los desafíos para la democracia global, el mandatario uruguayo reivindicó tanto la justicia electoral y los procesos de elección, como un sistema en que los poderes sean independientes en su accionar, pero que puedan controlarse entre sí. "Para que el sistema judicial funcione tiene que tener una posibilidad de acceso extendido a la justicia, una justicia para todos, al alcance, y eso significa no sólo ser juzgado de acuerdo a la ley, sino los pasos anteriores, un acceso a la defensa y un proceso acusatorio muy claro, que termine en un proceso lo más rápido posible", destacó. Defendió la llamada "justicia en los barrios", mediante la figura de un mediador capaz de resolver los conflictos a un nivel inferior, sin necesidad de elevarlos y sobrecargar así el sistema judicial y, por ende, retrasar las resoluciones.

Biden arremete contra China y Rusia

El presidente estadounidense, Joe Biden, llamó a unirse contra Rusia y China, durante una cumbre sobre el estado de la democracia en el mundo en la que prometió inyectar casi 700 millones de dólares para detener el retroceso mundial del pluralismo. Tras críticas de que la primera Cumbre por la Democracia, en 2021, se centró mucho en Estados Unidos, Biden nombró como coanfitriones para esta edición a líderes de países de los cinco continentes: Costa Rica, Países Bajos, Corea del Sur y Zambia. Para esta cumbre, virtual en su mayor parte, el presidente estadounidense invitó a 121 líderes, ocho más que en 2021, incluidos los primeros ministros de Israel e India pese a las acusaciones de creciente autoritarismo que pesan sobre ellos. Concebida por Biden como una forma de restaurar la credibilidad de EEUU después de la presidencia del republicano Donald Trump (2017-2021) y de la violenta invasión del Congreso en enero de 2021, la Cumbre enfrenta un nuevo desafío debido a la invasión rusa de Ucrania y la ofensiva diplomática de China. La instancia trabajará para "hacer que Rusia rinda cuentas por su guerra injusta y no provocada contra Ucrania, mostrando que las democracias son fuertes", dijo Biden durante la apertura del encuentro. "Fortalecer la gobernanza transparente y responsable basada en el consentimiento de los gobernados es un imperativo fundamental de nuestro tiempo", agregó. Su homólogo de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, dijo que la democracia estaba "bajo ataque". Biden propone crear un fondo de 690 millones de dólares para promover la democracia en el extranjero, informó un funcionario estadounidense a periodistas antes de la intervención del mandatario. El dinero se destinará a financiar elecciones libres, promover medios de comunicación independientes y fortalecer la acción contra la corrupción, agregó el funcionario, que pidió no ser identificado.

 

Por Agencia Reuters