La seguidilla de robos y asaltos a comerciantes locales, muchos con trágicas consecuencias, ha llevado a las entidades que nuclean al empresariado a reclamar al gobierno provincial mayores medidas de seguridad para preservar vidas y bienes.

La serie de hechos cruentos, como la muerte de un delincuente por parte del propietario de un negocio, en momentos en que era asaltado con riesgo de vida para él y ocasionales clientes, parece haber sido el detonante tras una ola inédita de ilícitos en San Juan.

La Federación Económica, juntamente con la Cámara de agencieros de lotería y quiniela, han canalizado sus inquietudes a través de la Caja de Acción Social, a fin de que se le asignen al sector mayor presencia policial y subsidios para equipamiento de los locales a fin de hacerlos mas seguros frente a la delincuencia. Si bien esta actividad, que maneja mucho dinero a diario, como la mayoría de las firmas de plaza poseen seguros contra robos, entre otros siniestros, la situación planteada no apunta al resarcimiento económico de las aseguradoras para cubrir pérdidas sino prevenir lo irreparable, es decir la vida de las personas que se ven sorprendidas por malhechores que no dudan en matar o herir gravemente a las víctimas, para obtener un botín.

En ese sentido el Estado tiene la responsabilidad inalienable de brindar seguridad a la población y para ello debe contar con políticas activas que lleven a contener a la marginalidad. La instalación de cámaras se seguridad en la vía pública, es uno de los aportes que en diferentes ciudades están dando resultados positivos, como también la presencia policial reforzada en zonas clave, como bancos y lugares con mucho movimiento de público en bocas receptoras de pagos.