El Patrimonio puede ser natural o cultural. En Turismo cuando se habla de turismo cultural lo hacemos desde dos formas, el tangible que son las cosas materiales y el intangible que es que es el que despierta el sentimiento de lo que significa el patrimonio cultural al ser observado o vivido.
Del intangible, la Arq. María de la Nieves Incolla, conocida por muchos aquí en San Juan por sus trabajos sobre el Patrimonio, señala que es el más frágil de los patrimonios; el más efímero, el más olvidado y al que menos valoramos algunas veces. Unos permanecen, otros se transforman a través de los procesos evolutivos dinámicos.
Pero para conservar y mantener lo tangible el hombre necesita conocer y revalorizar la presencia de lo inmaterial o intangible que se relacionan con su existencia, a través de su modo de actuar.
Seguramente un símbolo patrio, un edificio, una calle, etc. no poseerían un valor patrimonial si el sentimiento de pertenencia e identidad. Pareciera que la globalización del S XXI ha hecho que el hombre se aparte cada vez más de estos valores propios de su cultura local desdibujándose la base misma de su identidad.
El patrimonio material e intangible es donde se debe poner sobre todo el interés en donde las estructuras se encuentran en peligro de destrucción por estructuras de producción económicas que provocan cambios o transformaciones de gran impacto. Por supuesto estos fenómenos pueden permitir una nueva forma, pero no deben nunca hacer desaparecer las expresiones culturales genuinas.
Con ésto pretendo señalar la necesidad de evitar que todo lo patrimonial, tanto lo tangible como lo intangible no sea destruido por quienes en el S XXI consideran que no tiene valor. Como los que quisieron destruir los andenes del Ferrocarril San Martín ‘por el modernismo” o desarmar el circuito ciclístico del Estadio Abierto, que fue inaugurado en 1923, convirtiéndose en un símbolo sanjuanino. Pregunto: ¿si se gastaron 400 mil pesos en reforzar las tribunas para la presentación de un cantante, no pueden arreglarlo y mantener un patrimonio que fue y es orgullo para los locales que en otras épocas los disfrutaron en las finales de las carreras ciclísticas orgullo de San Juan?
No podemos dejar de mencionar la Quebrada de Zonda, patrimonio tangible e intangible de los sanjuaninos hoy totalmente abandonada desde su Escudo, Túneles y Hostería, etc.
Y la última, por ahora es la que experimento a diario, me quejo, rezongo, protesto y no soy escuchada, al contrario nos les gusta los reclamos que uno realiza por el mantenimiento de la Peatonal Maestro de América.
