Mercenarios del Grupo Wagner se rebelaron contra Vladimir Putin durante el fin de semana pasado. Mientras, Rusia desnudó grietas y fragilidad política ante esta situación.

Funcionarios rusos de alto rango salieron ayer lunes a respaldar al presidente Vladimir Putin, cuando aún hay preguntas sin respuesta sobre un motín de mercenarios que pareció plantear la mayor amenaza a su poder en 23 años de Gobierno.

En el primer día laborable después de que los combatientes del poderoso Grupo Wagner tomaron un cuartel militar y marcharon sobre Moscú, las autoridades seguían sin dar detalles sobre el acuerdo que puso fin abruptamente al motín.

Mijail Mishustin, que encabeza el gabinete de Putin como primer ministro, reconoció que Rusia había enfrentado "un reto a su estabilidad" y pidió lealtad a la población.

El propio criminal de guerra y presidente de Rusia, Vladimir Putin, no se pronunció sobre la revuelta, pero el sábado había dicho que ponía en peligro la existencia misma de Rusia y prometió castigar a sus autores.

El Comité Nacional Antiterrorista de Rusia declaró que la situación en el país era estable. El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, que había pedido a los residentes que permanecieran en sus casas el sábado mientras los combatientes amotinados se acercaban a unos cientos de kilómetros de la capital, dijo que cancelaba un régimen de seguridad antiterrorista. A Prigozhin y sus combatientes se les había ofrecido inmunidad judicial a cambio de su retirada. La confusión sobre los extraordinarios acontecimientos del fin de semana ha hecho que muchos países, tanto amigos como hostiles a Moscú, se esfuercen por comprender qué puede ocurrir en Rusia, país que posee el mayor arsenal nuclear del mundo.

GRIETAS

China, aliada de Rusia y que un alto diplomático ruso visitaba el domingo, dijo que apoyaba a Moscú en el mantenimiento de la estabilidad nacional. Ucrania y algunos de sus aliados occidentales dijeron que la agitación reveló grietas en Rusia.

"El sistema político está mostrando fragilidad, y el poder militar se está resquebrajando", dijo a la prensa en Luxemburgo el jefe de la política exterior de la Unión Europea, Josep Borrell. La ministra de Asuntos Exteriores alemana, Annalena Baerbock, sostuvo que la invasión de Ucrania, que Putin califica de "operación militar especial" para contrarrestar amenazas, está destruyendo a Rusia, y que Occidente seguirá respaldando a Kiev.

El sábado, los mercenarios de Wagner que luchan en Ucrania cruzaron a Rusia, capturaron un cuartel general de guerra en Rostov y recorrieron la mayor parte de los 1.100  kilómetros hasta Moscú, sin encontrar resistencia sobre el terreno antes de detener bruscamente su avance.

LEVANTAMIENTO

Putin dijo que la rebelión ponía en peligro la existencia misma de Rusia, prometiendo castigar a quienes estuvieran detrás de la revuelta y estableció paralelos con el caos de 1917 que había conducido a la revolución bolchevique.

La OTAN afirmó que los acontecimientos mostraban la magnitud del error estratégico del Kremlin al emprender la guerra contra Ucrania y que la alianza de defensa occidental no se dejaría intimidar para poner fin a su apoyo a Ucrania.

Ayer lunes fue declarado día no laborable en Moscú para dar tiempo a que la situación se calme, y apenas había indicios de un aumento de la seguridad en la capital rusa. Mientras, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, que conversó con sus pares del G-7 y de la UE, sugirió que la agitación podría tardar meses en resolverse. 

EL ACUERDO

En virtud del acuerdo, negociado a última hora del sábado, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró que se retiraría la causa penal abierta contra Prigozhin por amotinamiento armado, que Prigozhin se trasladaría a Bielorrusia y que los combatientes de Wagner que se unieron a su causa no sufrirían represalias, en reconocimiento de su anterior servicio a Rusia.

Prigozhin, cuyas fuerzas han librado las batallas más sangrientas de los 16 meses de guerra en Ucrania, dijo que su decisión de avanzar hacia Moscú tenía por objeto destituir a los comandantes rusos corruptos e incompetentes a los que culpa de haber estropeado la guerra.

INESTABILIDAD POLÍTICA

El alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, afirmó en las últimas horas que "no es bueno" que una potencia nuclear como Rusia pueda afrontar "inestabilidad política", tras el intento de rebelión del líder del grupo Wagner, Yevgueni Prigozhin.

RECONSTRUIR UCRANIA CON FONDOS RUSOS

El ministro estonio de Exteriores, Margus Tsahkna, afirmó que va a proponer a sus homólogos de la Unión Europea (UE) utilizar como "ejemplo" la propuesta legal de su país para utilizar los fondos rusos congelados con el fin de financiar la reconstrucción de Ucrania. El jefe de la diplomacia estonia apuntó que la Comisión Europea también ha presentado una propuesta sobre el uso de bienes congelados rusos para que se puedan invertir en la reconstrucción de Ucrania.

> Deutsche Bank y las acciones rusas

Deutsche Bank ha comunicado a sus clientes que ya no puede garantizarles el pleno acceso a acciones rusas que les pertenecen, lo que subraya los retos a los que se enfrentan los inversores internacionales para recuperar los activos bloqueados en las empresas del país. En la circular, Deutsche atribuyó el déficit a una decisión de Moscú de permitir a los inversores convertir algunos de los DR en acciones locales.

> Ejército de Ucrania liberó una localidad

El Ejército ucraniano dijo ayer que liberó Rivnopil, una localidad de la región de Donetsk en el frente sur, en la zona donde las tropas de Kiev han avanzado en las últimas semanas. "Las fuerzas de defensa retomaron Rivnopil. Avanzamos", indicó en Telegram la viceministra de Defensa, Ganna Maliar, reprodujo la agencia de noticias AFP. El anuncio tiene lugar dos días después de la rebelión armada fallida del jefe del grupo paramilitar Wagner, Yevgueni Prigozhin. Rivnopil se encuentra en la región de Donetsk, a unos 100 kilómetros al suroeste de su principal ciudad, donde las fuerzas ucranianas han recuperado varias localidades.

 

Por Andrew Osborn, Tomás Cobos, de
Agencia Reuters, EFE y
Redacción DIARIO DE CUYO