Es importante abordar el tema de la comunicación familiar, por ser la primera educadora. Frecuentemente existe entre los padres de familia un conocimiento muy superficial acerca de los gustos, intereses, y aficiones de sus hijos. Por medio de la comunicación se logra mejores elementos e información para responder a las necesidades. metas y anhelos de cada uno de los miembros de la familia.

Es importante informar a los padres acerca de que el desarrollo del chico o adolescente es un proceso lento y paulatino con avances, retrocesos y habilidades, que se van formando día a día. Padres y maestros necesitan estimular a sus alumnos como lo decíamos anteriormente, en cada uno de sus esfuerzos por pequeños que sean, así tendrán experiencias de éxito que los harán más seguros de sí mismo. Se trata de construir un espacio de encuentro con objetivos en común, un tiempo de permanecer en la misma frecuencia cuando se habla o se resuelve. Estas formas de acuerdo en el marco del diálogo entre familias y escuelas, es un llamado a pensar desde la institución escuela a la institución familia. Ello permitirá que los niños sean hijos en la familia y alumnos en la escuela. Estas instituciones, tan dañadas en estos tiempos de modernidad, asumirán así su responsabilidad como el tesoro más valioso, los hijos. Cuando se habla de puesta de acuerdo implica "optimizar la comunicación porque el niño se beneficiará en el proceso de aprendizaje, los padres, obtendrán herramientas orientadoras para la formación integral de sus hijos. El docente, abrirá el horizonte formativo de sus alumnos” (Noveduc.com)

En muchos casos, se pide a la escuela lo que las familias ya no están en condiciones de dar como : contención afectiva , orientación ético-moral, orientación vocacional y la relación con el diseño de un proyecto de vida. Estos nuevos desafíos se traducen en otras exigencias para el perfil de competencias del maestro. Lo importante, es analizar las distintas formas de comunicación de padres, maestros y escuela, creando herramientas de armonía, amor y equilibrio.

En muchas ocasiones abordé este tema de comunicación, esencial en las relaciones humanas y primordial entre padres y maestros. Es prioritario reflexionar hoy, al comienzo del ciclo lectivo acerca de cómo restablecerla, qué hacer para mejorarla y de qué manera tender puentes que acerquen, en lugar de murallas que alejen. Padres y maestros comparten la educación de los niños y cuenta para eso con recursos facilitadores de su tarea común. Pero a la vez, deben resolver otros aspectos de su cargo, la tarea de cada una influye fuertemente en la del otro, ambos deben creer que hacen bien su tarea. Pero existen a veces riesgos negativos, el de asumir que, hay tantos elementos potencialmente conflictivos, que es prácticamente imposible construir una relación satisfactoria, o mejorar la ya existente, al servicio de las necesidades educativas. No es un paraíso, ni es una tragedia, es un problema a resolver. Difícil hoy, porque las características socioculturales en que deben ser educados los niños y jóvenes parecen requerir renovados pactos adultos que puedan ofrecerles la necesaria contención. Hoy la estructura de la familia de los alumnos tienen distintos formato. El definir familia aparece, desde la escuela como una responsabilidad ética ya que la lectura que puede hacerse de realidades tan diversas conllevan la necesidad de generar un mirada más inclusiva. También es interesante observar que algunas situaciones que hoy son frecuentes, como es el caso de alumnos de padres separados, en otro momento, de ser menos habituales y estar en un contexto histórico diferente, se vivían de manera muy distinta. No hablo sólo de los chicos de nivel primario, mucho más en el nivel secundario, donde la mayoría de las veces se los deja solos. No es igual reclamar porque la escuela no es tan importante dentro de la agenda familiar como se quisiera, que comprobar poca atención o cuidados de los chicos en su ambiente familiar. En muchas ocasiones los padres concurren al colegio, cuando son llamados por los docentes, especialmente en el nivel secundario mientras en ese lapso, no saben cómo se está realizando el aprendizaje de sus hijos.