Iglesia es uno de los departamentos que concentran la mayor cantidad de antiguos templos que existen en la provincia.

 

Nuestra provincia tiene una inmensa riqueza espiritual plasmada en la existencia de numerosos templos, los cuales están esparcidos por todo su territorio. El Departamento de Iglesia es un representativo ejemplo de esta afirmación. En él perviven antiguos oratorios o capillas, algunos construidos a la antigua usanza revelando una rica herencia religiosa. Esta localidad ofrece la característica de brindar un interesante itinerario devocional para el viajero ávido de enriquecer sus creencias. 

En sus sitios nos encontramos con distintos templos los cuales además de detentar riqueza arquitectónica, resguardan valiosas imágenes y objetos religiosos. Una muestra de lo expuesto se manifiesta en el paraje "El Campanario", donde se encumbra una modesta capilla cuyo santo titular es San Isidro Labrador. Aquí el creyente percibe una atmósfera imbuida de sacralidad que logra sobrecogerlo. Lo mismo ocurre en la localidad de "Zonda", en la cual, la vetusta construcción del templo dedicado a San Antonio, en conjunción con sus típicas viviendas y el entorno geográfico conforman un panorama cautivante.

Otra característica es la ferviente devoción que el pueblo le rinde a su apreciada Virgen de Andacollo, su culto se exterioriza en diversos oratorios o "cultos familiares". Continuando con nuestra senda religiosa nos encontramos en Rodeo con la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán (Patrono de Iglesia). Este templo es de sorprendente construcción.

Son diversos los sitios restantes, muy valiosos y de antigua data, pero seguramente el punto culminante de este rosario devocional es la añeja Capilla de Achango la cual constituye un símbolo en nuestro patrimonio histórico.

Para concluir transcribimos el fragmento de una carta que le remitiera en 1947 nuestro arzobispo monseñor Audino Rodríguez y Olmos al entonces presidente de la Nación, Juan D. Perón, en la cual solicita ayuda para reconstruir nuestros templos, muchos de ellos destruidos por el terremoto de 1944. Esta misiva sintetiza nuestras ideas: "…San Juan necesita sus templos. Para cimentar los valores espirituales. Para defender de la avaricia el producto de su esfuerzo…..para no perder su categoría de ciudad dentro de la Patria. Plutarco dijo: podréis encontrar una ciudad sin murallas, sin letras, sin ciencias; lo que no encontraréis jamás es una ciudad sin templos…".

 

Por Prof. Edmundo Jorge Delgado 
Magister en Historia