La Oficina de Patentes de la Unión Europea acaba de otorgar una patente a una nueva vacuna antituberculosa desarrollada por investigadores y becarios del Conicet, en conjunto con un laboratorio privado argentino. Se trata de un nuevo antimicrobiano que demostró una potente actividad sobre la bacteria responsable de la mayor cantidad de casos de tuberculosis (Mycobacterium tuberculosis) y causante de más de 1,5 millones de muertes por año en el mundo.

El logro del trabajo dirigido por el doctor Gerardo Butron, incluye a un grupo de investigadores que estuvo dedicado a este proyecto desde hace seis años en el marco de un convenio firmado por el organismo oficial y la empresa Laboratorios Richmond, que ha tenido un exitoso reconocimiento.

La tuberculosis, que ataca principalmente a los pulmones, produce 11.000 casos anuales en la Argentina, según datos del Ministerio de Salud de la Nación y, de acuerdo al Informe Global sobre Tuberculosis 2014 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estableció que 9 millones de personas contrajeron la enfermedad en 2013. Además, el 13% de los infectados son HIV positivos, un porcentaje que agrava el cuadro médico. Se estima también que aproximadamente un tercio de la población mundial se encuentra infectada con este patógeno y un 10% de ese número de pacientes es susceptible de desarrollar la enfermedad en algún momento de su vida.

Este descubrimiento argentino reconocido en Europa con patente mundial, se suma a una serie de innovaciones en el campo científico y técnico que gratifican porque se diversifica la oferta externa con inteligencia aplicada en rubros alejados de las materias primas tradicionales.