El Mercosur (Mercado común del sur) acaba de cumplir 20 años. Este bloque regional está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con Bolivia y Venezuela en proceso de incorporación y con Chile, Colombia, Perú y Ecuador, como países asociados. A pesar de no haber alcanzado todavía los objetivos planteados originalmente, entre ellos establecer la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos; el establecimiento de un arancel externo común y la adopción de una política comercial común, y la legislación para lograr el fortalecimiento del proceso de integración, los analistas y empresarios consideran que en base a una mayor complementariedad entre los países y una apertura hacia el resto del mundo se puede hacer que este bloque cumpla con los fines para los que fue creado.

El Mercosur estuvo inspirado en el Mercado común europeo que después derivó en la Unión Europea (UE). Se trató por todo los medios de que no sea solo una integración económica sino también política, física y de complementariedad.

Entre una de las fallas más recientes está el fracaso de las negociaciones para un tratado de libre comercio con la UE debido al exceso de proteccionismo que hay en la región. En el caso de Argentina, el bloque europeo hizo una serie de cuestionamientos por la política oficial para frenar las importaciones.

Son numerosas las críticas que se le hacen al Mercosur y que habría que tener en cuenta para hacer que el bloque funcione como corresponde. Se dice que nunca llegó a desarrollar instituciones comunes de peso y que las relaciones se desarrollan cada vez más sobre las necesidades de cada país miembro. También se considera que el bloque debe completar la unión aduanera, ya que algunos productos de afuera del Mercosur tienen distintos aranceles en los países miembros. Hay que buscar el mercado común; coordinar las políticas macroeconómicas y actuar para crecer juntos en terceros mercados. Otro punto es el de terminar con la desconfianza entre los socios mayores, Argentina y Brasil, ya que el mundo está exigiendo una mayor complementación en las cadenas de valor mundiales, para ser exportadores competitivos.

Tenemos que aprovechar que el mundo demanda del Mercosur sus alimentos, biodiversidad, energía y otros recursos naturales, para optimizar el funcionamiento del bloque en base a una tarea de base que también requiere avances concretos en educación, migraciones y generación de empleo.