El documento preliminar del ‘Acuerdo de París’, nombre oficial del pacto universal de lucha contra el cambio climático que deberán tratar el viernes próximo los representantes de 200 países, en la reunión cumbre de la capital de Francia, fue aprobado ayer a nivel científico y técnico con una señal de optimismo para alcanzar el acuerdo político final.

Con esta aprobación se cierran cuatro años de negociaciones que comenzaron en la cumbre del clima de Durban, en 2011, cuando empezaron los trabajos destinados a alcanzar un pacto global de lucha contra los efectos del cambio climático producido por el hombre y de consecuencias irreversibles si no se adoptan decisiones políticas de fondo y perentorias.

El borrador del acuerdo, que cuenta con 48 páginas y muchas opciones abiertas dentro de las 196 partes con las medidas aconsejadas, resume un avance trascendente hacia el resguardo de los ecosistemas, aun cuando todavía quedan temas para negociar, aunque estos son de menor cuantía, según los participantes.

Lo importante es que este documento indica el deseo de todas las naciones de alcanzar esta semana un gran e inédito pacto para la reducción de emisiones de dióxido de carbono, principal causante de las alteraciones climáticas de efecto invernadero y los costos que demandará la campaña.

La idea del documento básico es presentar opciones para cada región, que van desde un objetivo a largo plazo para reducir el cambio climático hasta elevar el financiamiento para este fin, destinado a cubrir los costos que no pueden asumir los países en desarrollo, un punto a resolver esta semana definitoria en decisiones políticas y financieras de carácter histórico.