"Dondequiera que estemos, vivimos inmersos en espacios atravesados por infinidad de radiaciones electromagnéticas. Y la luz es una más, dentro de ellas. Los antiguos filósofos griegos, interpretaban que la luz emanaba de nuestros ojos y al chocar contra los objetos, permitía verlos. El matemático árabe Alhazen en el siglo XI, descubrió que los ojos no la emitían, sino que la recibían. Pasaron los siglos y la luz siguió siendo motivo de discusiones. Isaac Newton, en el siglo XVI, haciéndola atravesar por un prisma de cristal, demostró que era un conjunto de colores y dijo que estaba constituida por diminutas partículas o corpúsculos. Pero Hooke y Huygens discreparon y afirmaron que eran ondas, logrando explicar muchas de sus propiedades como la reflexión (cuando choca con un cuerpo y cambia de dirección, fenómeno que nos permite vernos en un espejo o ver a la luna), la refracción (cuando pasa de un medio a otro y cambia de velocidad), interferencias etc. Para estos hechos, la interpretación de Newton ofrecía dificultades. Todos coincidían en que se propagaba en línea recta, a gran velocidad y en todas direcciones, pero discrepaban en cuanto a su naturaleza.

Cuando en el siglo XIX, el brillante físico escocés James Maxwell, desarrolló la Teoría Electromagnética, logrando sintetizar todo lo que hasta entonces se sabía de electricidad y magnetismo e incluso de óptica, demostró que todos esos fenómenos eran manifestaciones de uno solo: el Campo Electromagnético e incluyó a la Luz, dentro de ese campo. Veinte años después, el físico alemán Heinrich Hertz, demostró la veracidad de las ecuaciones de Maxwell, identificando, produciendo y detectando ondas electromagnéticas, las que usadas por Marconi, permitieron construir el primer aparato radiotransmisor. En su corta vida de 37 años, Hertz con sus investigaciones, inició la era de las telecomunicaciones modernas. También descubrió el efecto fotoeléctrico, pero fue Einstein quien lo explicó, observando que el efecto producido cuando la luz monocromática choca con metales y le arranca electrones de su superficie, sólo podía producirse si la luz estaba constituida por partículas, tal cual lo había inferido Newton. Las deducciones de Maxwell y Einstein eran reales, demostrables y sin embargo incompatibles. Experimentos posteriores demostraron que en realidad la luz es una dualidad onda-partícula y a esas partículas luminosas se las llamó fotones. No tienen masa ni carga. Vibran y se mueven comportándose como ondas, pero cuando chocan ó interactúan con algún cuerpo, lo hacen como partículas, como en el caso del efecto fotoeléctrico. O sea, la luz puede comportarse como onda o como partícula. Por lo que una buena definición sería que se propaga como ondas electromagnéticas transportando su energía a través de los fotones. Esas ondas, son semejantes a las sonoras, pero no necesitan de ningún medio para propagarse. En el vacío lo hacen a casi 300.000 Km/s y su velocidad disminuye en cualquier otro medio, como el agua o el aire. Tal como lo demostró Newton, a través de un prisma, la luz visible se dispersa en 7 colores, fenómeno que también se observa en el Arco iris, cuando la luz del Sol incide en las gotas de lluvia. Todas las sustancias tienen su "huella dactilar” que se llama espectro electromagnético, formado por las ondas electromagnéticas que emite ó absorbe esa sustancia. Cuando nosotros vemos un objeto rojo, es porque absorbe todos los demás colores de la luz y refleja el que no absorbe. Si lo vemos blanco es porque refleja a todos y negro cuando absorbe todos. Nuestros ojos son un instrumento óptico que a través de la retina, percibe todas esas propiedades de la luz visible emitida por el Sol, las estrellas, el fuego, la luz eléctrica, una vela, una cerilla. Otras muchas ondas electromagnéticas no las podemos ver. El mismo Sol, además de las ondas visibles también emite ondas del espectro ultravioleta e infrarrojo. Hay multitud de fenómenos físicos que se asocian a las radiaciones electromagnéticas invisibles para el ojo humano, como las ondas de radio, de televisión, de celulares. Tienen longitud de onda, frecuencia y energía características. Las ondas cuyas longitudes son muy largas, medidas en kilómetros, son las de radio. Le siguen las microondas, las infrarrojas, las de la luz visible, las ultravioleta, rayos X y rayos Gamma. Las últimas tienen longitudes tan pequeñas que se miden en nanometros y están asociadas a altas energías. Muchas se usan en medicina. Las infrarrojas, se asocian al calor y se usan en controles remotos, láseres y detección de estrellas y cuerpos móviles en la oscuridad, según el calor que emiten. Las ondas electromagnéticas usadas en Telecomunicaciones, se clasifican según su Frecuencia medida en Hertz, en homenaje a su descubridor y comprenden también, las microondas que atraviesan la ionósfera y permiten la comunicación satelital. Merced a las ecuaciones de Maxwell, confirmadas por Hertz, los avances en comunicaciones, en medicina, en estudios de estrellas y galaxias, siguen siendo extraordinarios. Seguramente ninguno de los dos pudo imaginar la importancia de sus investigaciones para el futuro de la humanidad.

(*) Licenciada en Bioquímica.