A lo largo de la historia del tango han existido mujeres dedicadas a interpretarlo de manera viva y profunda, algo que el público supo retribuir con el aplauso y la admiración. Entre las cancionistas y cantantes que abordaron los diversos géneros del "dos por cuatro” (romántico, lunfardesco, picaresco o canyengue), pueden mencionarse Tita Merello, Rosita Quiroga, Libertad Lamarque, Azucena Maizani, Ada Falcón y Mercedes Simone, entre tantas otras. Hay cuestiones que comparten todas ellas y otras en las que difieren. Cada una en los escenarios, en las grabaciones en cilindros, en discos fonográficos, espacios radiales y en la televisión impuso su estilo, no fue fácil para estas mujeres en una época llena de prejuicios y limitaciones ganar espacios dentro de la música ciudadana, sin embargo, lo consiguieron y todas pudieron ponerle su toque femenino y personal.

En primer lugar, hay que hacer mención a Tita Merello. Su estilo particular e inconfundible, no solo como cantante sino también como gran actriz de la escena nacional es admirable. Ella fue puro fuego y temperamento. Tita fue Buenos Aires. Nació pobre, a los diez años debió trabajar como boyero en una estancia de la Pcia. de Buenos Aires. Vivió en la mítica pensión de Uruguay 162 donde Doña Berta y Carlitos Gardel fueron a vivir en 1893. Fue corista, bataclana, hizo teatro, cine, radio y televisión. De su incursión en esta última, se recuerdan sus recomendaciones a las "muchachas” de no dejar de hacerse el Papanicolau como prevención del cáncer. En 1972, apareció su libro autobiográfico, llamado "La calle y yo”. En su vida personal Tita se mostró distante y solitaria. Desde el año 2000 vivió en la Fundación Favaloro por invitación del propio doctor, murió el 24 de diciembre de 2002, con 98 años de edad.

Otra cantante para destacar fue Rosita Quiroga que decía con la gracia propia de su barrio de La Boca. Rosita era muy tímida, y por no agradarle cantar en público, lo hizo especialmente en radio y en discos. Rosita Quiroga fue también compositora, es autora por ejemplo de "Carta Brava” con letra de Celedonio Flores, "Estirpe Porteña”, "Flor de Taupí” y "Oíme Negro”.

También hay que recordar a la actriz y cantante Libertad Lamarque. Libertad nació el 24 de noviembre de 1908 en Rosario. En los últimos años de la década del 20 debutó como cantante y se fue convirtiendo cada vez más en una destacadísima figura de toda América. A partir de su obligada salida del país a fines de los 40, residió en México. Su carrera artística duró más de 73 años en los que cantó, grabó y actuó. Filmó numerosas películas entre las que se encuentran "El Alma del Bandoneón”, con Santiago Arrieta; "Madreselva” con Hugo del Carril; "La Cabalgata del Circo”, con Hugo del Carril. En 1996 estuvo en la Argentina para ser la madrina del film de Mario Sábato "’Al Corazón” en el que recorre la historia del Tango a través del Cine. Actuaron en ella también Tita Merello, Olinda Bozán, Enrique Santos Discépolo, y muchos más. La "Novia de América”, murió el 12 de diciembre de 2000 en Ciudad de México, a los 92 años.

Azucena Maizani es otra grande dentro del tango, cantó de un modo sentimental y personal. Decía que el sentimiento debe surgir en el corazón y pasar luego a la boca. Gardel fue su ídolo y maestro. Azucena tuvo una vida de contrariedades y grandes éxitos. No sólo cantó con calidad sino que fue una importante compositora. Murió pobre en Buenos Aires el 15 de enero de 1970.

Ada Falcón, en cambio, debutó en 1929 en Radio Cultura. Efectuó grabaciones como cantante con las orquestas de Francisco Canaro y de Osvaldo Fresedo. Fue un suceso la creación que hacía del tango "Secreto” de Discépalo y del vals "Yo no sé que me han hecho tus ojos” de Canaro. En 1942 por una evolución de su personalidad debido a circunstancias vividas se retira e ingresa como hermana terciaria franciscana en un Convento en Molinari (Córdoba).

Por último, cabe referirse a Mercedes Simone que es para muchos la mejor cancionista de Tango hasta el presente. Mercedes cantó con matices. Sus discos son propalados por todas las radios, no solo del país sino de toda América latina.

La obra característica para sus presentaciones era "Cantando” de su autoría en letra y música. Vale destacar que actuó en la primera película argentina sonora de largometraje, "Tango”, estrenada en 1933. También en esa película actuaron Azucena Maizani, Tita Merello y Libertad Lamarque.

Estas mujeres, como muchas otras que han incursionado en el tango, han dejado tanto desde la composición y la interpretación que merecen ser valoradas y recordadas porque a pesar de que les costó ganar su lugar dentro de un ámbito tan varonil son parte legitima de nuestro acervo cultural.

(*) Profesora y licenciada en Historia.