Una encuesta realizada por la consultora Taquion, revela que en cuanto a intención de voto, los libertarios aparecen segundos de Juntos por el Cambio, dejando fuera de un hipotético balotaje al Frente de Todos. 

 

Hace unos días, se encontraba uno de mis nietos, Diego, de 7 años, jugando con su tablet, mientras yo miraba algún programa político. Inesperadamente, el niño se dio vuelta y preguntó: "abuelo, ¿quien es ese Milei que nombran tanto?”. Fue revelador para mí, pues me puso en cuestión, seriamente, qué significa este hombre que aún para los más pequeños, viene ocupando en forma creciente la atención. Varios, lo hacen para descalificarlo y echarle encima "toneladas de piedras”, en modo de agravios personales y profesionales. Otros, que son cada vez más, no lo hacen para elogiarlo, sino para hacerlo depositario de una esperanza. Tenue, tal vez, pero que surge como la más potable, entre las atribuladas decepciones que ha recibido la población desde hace ya demasiado tiempo. Causada por quienes han ejercido el poder en las más altas responsabilidades, sobre todo en la nación. Índices de pobreza, inflación e inseguridad crecientes, son algunos de los pilares que sostienen ese descontento.

La población en general se asemeja a aquella famosa presentadora de televisión, Susana, quien cansada del destrato de su pareja declaró que "que me voy con el primero que me mande un ramo de rosas amarillas”. Y Milei viene representando ese "primer” desconocido, que aparece en escena portando un ramo de rosas amarillas para la decepcionada criatura, que llora su desencanto.

EL FENÓMENO

Los más recientes análisis políticos, basados en encuestas que cada vez son más coincidentes en describir ese fenómeno, afirman que el líder libertario, no solo "come” simpatizantes de Juntos por el Cambio, sino también desde el Frente de Todos, de la izquierda, de otros libertarios, y hasta de los que pensaban votar en blanco.

Milei se ha convertido, así, en una especie de "agujero negro" de la política, que abre su bocaza para tragarse todas las estrellas y galaxias que ocupan el espacio. Los agujeros negros, para ser simples en la explicación de un fenómeno que la física ha descripto técnicamente, es una masa que tiene una descomunal fuerza de gravedad, que supera la de otros cuerpos celestes, los atrae y los devora sin solución de continuidad a través de siglos y siglos.

Una encuesta realizada por la consultora Taquion, revela que en cuanto a intención de voto, los libertarios aparecen segundos de Juntos por el Cambio, dejando fuera de un hipotético balotaje al Frente de Todos. Y haciendo una línea de tiempo entre 2019 y 2023, Milei "come” desde todas las fuerzas políticas, incluso la izquierda.

LO QUE DICEN LAS ENCUESTAS

En la actualidad se estaría confirmando un fin de la polarización, con esa elección de tercios que planteó Cristina, con Juntos primero, 33%, los libertarios segundos, 26,3%, y el oficialismo tercero, con 23,7%. Luego estarían el peronismo no K, 4,5%, Frente de izquierda, 2,25, voto en blanco 3,35, nulos 3,45 y no votaría el 4,25. Es interesante observar que entre los hombres Milei capta casi 30 puntos, en tanto que entre las mujeres sube Juntos y caen los otros libertarios y el Frente de Todos. En cambio entre los jóvenes, Milei casi supera los 50 puntos, pero baja a unos 12 puntos entre los más viejos y entre estos optan por Juntos en más de 45 puntos.

Encuestas son encuestas y las urnas pueden dar por tierra estos anticipos, que sirven sin embargo para ir pulsando la temperatura de los ciudadanos, en cuanto a sus intenciones. Pero, es indudable que Milei tiene un discurso que aparece como distinto y que atrae lo que otros llaman voto "bronca”. 

Está, ofertoso, con las rosas amarillas en la mano, y no se sabe si tiene medido que hará después que conquiste el amor de la desilusionada muchacha. Porque ésta habrá tomado las rosas, habrá entonces optado por él, pero al día siguiente va a empezar a pedir resultados. Quizás pedirá tener dólares en lugar de pesos, un "vaucher” para mandar sus hijos a la escuela, superávit en todas sus cuentas, libertad para moverse por el mundo, para comprar y vender a gusto lo que quiera y cuando quiera. Pero no le va a gustar si le piden dejar el plan que tal vez le dieron, o su puesto en la administración pública, o le cierran tal oficina estatal, o si descubre que su provincia se quedó sin ayuda nacional porque suspendieron la ley de coparticipación y debe arreglarse con sus propios recursos.

En fin. No es llegar no más. Los reclamos del día siguiente van a ir cayendo inexorablemente y cada voz portando en sus manos un prospecto de lo que prometió en campaña. Los invitados estarán sentados a la mesa y llegará la hora de llenar los platos, con el menú que fijaba la carta que los atrapó. ¿Cómo serán las cosas ese día?

 

Por Orlando Navarro
Periodista
Rodolfo Crubellier
Ilustración