A juzgar por la derrota del Partido Revolucionario Institucional (PRI) del presidente Enrique Peña Nieto en las elecciones locales del 5 de junio en 14 estados, los mexicanos están hartos de su sistema político y podrían optar por un líder carismático anti-sistémico. Y si Donald Trump llegara a ganar las elecciones de Estados Unidos, la reacción nacionalista que se daría en México haría aún más probable que un populista gane las elecciones. El 5 de junio, los votantes dejaron muy en claro que están hartos de la corrupción del PRI y su incapacidad de combatir el crimen y mejorar la economía. El gran ganador de estas elecciones fue el centroderechista Partido Acción Nacional (PAN), que obtuvo siete gobernaciones solo o junto con partidos mas pequeños, y el izquierdista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que ganó las elecciones para la asamblea constituyente de Ciudad México. Por ahora, el centro de atención debería ser Morena, porque su líder Andrés Manuel López Obrador es el más conocido y mas anti-sistémico de todos los que aspiran a la presidencia en 2018. Según un sondeo, López Obrador está a la cabeza de las encuestas con el 29% de la preferencia. El ex alcalde de Ciudad México que comenzó su carrera como político del PRI, fue uno de los principales contendientes en las elecciones presidenciales de 2006 y 2012. En 2006 perdió por menos de un punto porcentual. Él alegó que había habido fraude, organizó protestas, y mantuvo al país en vilo durante más de un año. López Obrador es un hombre austero de 62 años sin prácticamente ninguna experiencia en el sector privado o las relaciones internacionales. López Obrador tendrá varias ventajas en su campaña para 2018. Se presenta a sí mismo como un campeón de la lucha anticorrupción, y propone cambiar las políticas económicas ortodoxas de México, que según alega sólo han beneficiado a los ricos y son causa del mediocre crecimiento económico del país. Además, si Trump llegara a ganar las elecciones de EEUU, López Obrador haría su agosto. Trump ha insultado a los mexicanos desde el comienzo de su campaña y los encendidos discursos de López Obrador contra los dichos racistas de Trump atraerían a muchos mexicanos a su causa.
Cuando le pregunté al ex embajador estadounidense en México Tony Garza si cree que López Obrador ganará en 2018, dijo que todavía es ‘prematuro’ hacer semejantes predicciones. Pero, agregó que la derrota del PRI en las elecciones del 5 de junio debería servir de clara señal de advertencia a la clase política mexicana. ‘Las elecciones mostraron que López Obrador sigue ahí, que está organizado, y que tiene potencial de crecimiento’, dijo Garza. Mi opinión: Es cierto que el partido de centroderecha PAN fue el mayor ganador del 5 de junio, pero su líder Ricardo Anaya es poco conocido. En cambio, López Obrador es el candidato opositor más conocido, y es el que tiene más probabilidades de beneficiarse del actual sentimiento antisistema en el país. Durante los próximos dos años, como buen populista, López Obrador alegará que el PRI y el PAN son la misma cosa, y que él es el salvador de la patria. Y si los votantes estadounidenses cometen el error histórico de elegir a Trump, su candidatura se beneficiaría de la previsible reacción nacionalista en México, y podría llegar a la presidencia.
