La presencia de menores conduciendo automotores sin la correspondiente habilitación, constituye una de las graves infracciones a la Ley Nacional de Tránsito 26.363, que en San Juan debería ser aplicada rigurosamente, ya que existen algunos aspectos de la norma que no reflejan el riesgo que implica la transgresión.
En los últimos años se ha detectado un aumento de chicos de entre 14 y 16 años que conducen vehículos motivados por varios factores entre ellos la costumbre cada vez más común en algunas familias, de obsequiar un automóvil para el cumpleaños de 15 de su hija, o de 16 del hijo.
Si bien la Ley Nacional de Tránsito prevé sanciones para quienes conducen vehículos sin estar debidamente habilitados por la licencia y, ante la falta de documentación exigible, sería conveniente hacer que los padres tengan una mayor cuota de responsabilidad en estos hechos.
Existe un antecedente en ese sentido en la provincia de Buenos Aires donde para desalentar este hábito se resolvió, mediante una modificatoria a la Ley de Tránsito, sancionar a los padres que permitan conducir a sus hijos sin carnet con medidas que incluyen el retiro de la propia licencia del adulto y el secuestro del auto. Las penas se van incrementando en casos de que los inhabilitados ocasionen un accidente, que puede ser leve, grave, o fatal, y que los autores se huyan del lugar del hecho.
Debe intensificarse la tarea de los padres de crear conciencia en sus hijos menores sobre la responsabilidad que implica conducir un vehículo en la vía pública, alentándolos a respetar las normas viales y, lo que tal vez es más importante, inculcándoles la responsabilidad de manejar en el tránsito.
