La prevención del tabaquismo, una de las adicciones más perjudiciales para la salud, ha impulsado en Mendoza una campaña de concientización que debería continuar en otras jurisdicciones del país. El Ministerio de Salud de la provincia vecina, la Cámara de la Industria del Tabaco y la Unión de Kiosqueros de la República Argentina, lanzaron esta semana un programa de prevención dirigido a la venta de cigarrillos a menores de 18 años, prohibida por ley. Además, busca generar conciencia sobre el daño que representa la comercialización de cigarrillos del mercado ilegal -que atiende esa franja de consumo-, según el acuerdo.
La campaña se observa mediante el material ilustrativo entregado a los distribuidores y representantes de los diferentes puntos de comercialización, con los mensajes centrales del operativo. En más de 5000 puntos de venta de toda la provincia se advierte: "No vendemos cigarrillos a menores” y "No vendemos cigarrillos ilegales”. Según el ministro de Salud, Matías Roby, se trata de un operativo de prevención para evitar que los menores fumen y estima que la iniciativa producirá beneficios absolutamente medibles para la población mendocina, en tanto el sector privado hace su aporte por el resguardo de la salud y por el daño económico que ocasiona la ilegalidad.
Es que el comercio ilegal de cigarrillos es una práctica que implica perjuicios fiscales para la sociedad en su conjunto. Casi el 70% del valor de un paquete de cigarrillos vendido de manera legal corresponde a impuestos que el gobierno recauda y luego distribuye para sostener diferentes obligaciones presupuestarias.
Esta prevención está asociada a la venta de alcohol y es la sociedad la que debe comprometerse.
