Tanto el sector privado como el oficial, a través de los municipios, han comprendido que para lograr el desarrollo del turismo no sólo hace falta promocionar paisajes hermosos o un buen clima, sino ofrecer un número apropiado de plazas para hospedajes que estén a la altura de los mejores centros turísticos del país.
Desde hace un par de años, y especialmente en el transcurso de 2009, son numerosos los emprendimientos con el objetivo de asegurar esas camas que en determinadas épocas del año suelen resultar insuficientes. Así es como en Calingasta, Iglesia y Valle Fértil, actualmente se pueden contar por decenas los complejos que poco a poco van satisfaciendo el requerimiento del turismo.
Ante la falta de grandes hoteles, las cabañas o departamentos cumplen sobradamente las expectativas de quienes se trasladan a la zona cordillerana o de Valle Fértil, encontrando en ellas características propias de calidéz, distinción y buen gusto, todo ésto emparentado con lo autóctono que resulta pasar una estadía al pie de la Cordillera de Los Andes o de las sierras vallistas.
Con el afán de mejorar los servicios que se están ofreciendo, los municipios de esos departamentos han llegado a la conclusión de la conveniencia de concesionar las cabañas municipales a particulares, tal como lo ha hecho Calingasta con el complejo ubicado en la localidad de Barreal. Los nuevos administradores están refaccionando a nuevo el complejo y esperan para la próxima Semana Santa tenerlo totalmente terminado con las 30 plazas funcionando a pleno.
En Iglesia tienen todo casi listo para habilitar las 10 cabañas que han estado refaccionando. Aseguran que la demora fue por problemas internos del municipio que están siendo subsanados. También se está a la espera de las plazas de hospedaje que se dispondrá una vez habilitado el complejo denominado "Villa Cuesta del Viento" que ha sido concesionado para su explotación turística.
Promover los proyectos que contribuyan a aumentar los hospedajes, haciendo que el turismo encuentre la posibilidad de pernoctar o quedarse varios días con la misma comodidad que encuentra en la Capital, es una tarea que debe incentivarse.
Las buenas condiciones que esta temporada han hecho que los departamentos turísticos recibieran una importante cantidad de personas y los preparativos para una temporada invernal que promete ser muy buena, justifica este tipo de inversiones.
