Desde la aparición del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del sida, la ciencia médica lleva más de tres décadas de investigaciones para atenuar los efectos de esta enfermedad considerada terminal, como también disponer de una vacuna efectiva contra la epidemia de alcance mundial.

Organismos de las Naciones Unidas como Onusida, que apoyan a los gobiernos y entidades como la Fundación Huésped en nuestro país, y la Organización Mundial de la Salud, realizan intensas campañas de concientización a fin de evitar contagios que pueden ser fatales si no se los trata a tiempo. Pero los mayores objetivos apuntan hacia una vacuna que, en caso de ser efectiva, pueda llegar a erradicar el VIH en el 2030.

Históricamente, los esfuerzos científicos se han centrado en crear una vacuna que permita desarrollar anticuerpos que protejan contra diferentes versiones del virus, pero siempre han desembocado en intentos fallidos en ensayos preclínicos y clínicos. No obstante, en los últimos años, los investigadores observaron que una pequeña fracción de las personas que viven con el VIH desarrollan anticuerpos ampliamente neutralizantes y estos son muy potentes contra diferentes variantes del virus. Ahora, estos científicos han demostrado que es posible generar estos anticuerpos en ratones a través de una sucesión de vacunas.

Los animales no reciben el VIH o una infección equivalente, por lo que los investigadores subrayan la necesidad de probar si este nuevo enfoque ofrece protección en los seres humanos. Pero estudios publicados por científicos de dos centros estadounidenses, el Instituto de Investigación Scripps y la Universidad Rockefeller, así como por la Iniciativa Internacional de la Vacuna del Sida (IAVI), han avanzado para descifrar el comportamiento del virus de mutar tan pronto como entra en un cuerpo. Esta naturaleza ha sido una gran frustración para los investigadores de la vacuna contra el virus, sin embargo al conocerse la forma de actuar en el organismo, la idea de una inmunización está a la vista de concretarse.

Según Denis Burton, uno de los investigadores y presidente de Departamento de Inmunología y Ciencia Microbiológica del Instituto Scripps, cuyo trabajo fue publicado esta semana por la revista "Science”, los resultados son "bastantes espectaculares”, una afirmación atípica en los hombres de ciencia que por lo general se expresan con cautela frente a un descubrimiento. Parece que ahora el entusiasmo revela una labor exitosa.