La recuperación de la ballena azul, el animal conocido más grande que jamás haya poblado la Tierra y que estuvo a punto de extinguirse en el siglo XVII por una persecución despiadada que eliminó unos 340.000 ejemplares, muestra una sostenida evolución de acuerdo a un informe de la Comisión Ballenera Internacional.
Se estima que actualmente hay entre 10.000 y 25.000 ballenas azules en los océanos del mundo, como resultado de
los resguardos internacionales y, fundamentalmente, por el cese de las capturas masivas debido a cambios de hábitos y productos, caso de los combustibles, que reemplazaron al aceite extraído de la especie. Estos majestuosos mamíferos marinos de 30 metros de longitud y hasta 180 toneladas de peso, sorprenden a los científicos a medida que avanzan las investigaciones.
Una reciente expedición australiana-neozelandesa a la Antártida localizó a más de 50 ejemplares de ballena azul y logró grabar 520 horas con más de 40.000 cantos y sonidos que utilizan los cetáceos, para comunicarse entre si y, además, a modo de sonar para incursionar en las grandes profundidades del mar. Durante la travesía los investigadores también pudieron conocer mejor los hábitos alimenticios de una dieta compuesta casi exclusivamente de krill, un crustáceo parecido a un camarón diminuto que en determinados momentos del año, una azul adulta llega a consumir unas 3,5 toneladas diarias.
Los ecosonidos permitieron elaborar un mapa, caracterizar y vigilar el krill en las inmediaciones de las azules y
determinar que sus cardúmenes son mucho más densos que antes lo que lleva a reflexionar acerca de la importancia de las campañas proteccionistas de la fauna perseguida.
