–ÚLTIMA NOTA–

Hemos analizado con objetividad e imaginación, en la nota anterior, diversos aspectos que caracterizan a este noble río que, a juzgar por la utilidad que brindó durante los siglos de su existencia, merece tenerlo como otra maravilla natural de nuestro querido Valle Fértil.

Al respecto y como mérito distintivo del Río Las Tumanas, podemos destacar, por versiones de viejos pobladores del lugar, que fue considerado toda la vida como el único de agua firme (esto significa que jamás dejó de traer agua, aún en épocas de prolongadas sequías). Sus vertientes allá, en las entrañas mismas de los cerros, no podían ser más generosas.

También debería considerarse como maravilloso el panorama que presenta a los numerosos turistas que por primera vez transitan la Ruta 510. Esto es porque partiendo de la ciudad de San Juan deben recorrer más de 200 Km atravesando campos desérticos, tolerando con paciencia la monotonía del agreste paisaje lo que hace demasiado tedioso y agotador el viaje.

El alivio se presenta, después de mucho andar y luego de tomar una de las curvas del camino encuentran que, del corazón mismo de los cerros, del medio de una abundante vegetación de gigantescos algarrobos, quebrachos, jarillas, pichanas y cardones, aparece, como un espejismo, serpenteando entre las piedras, una correntada de agua cristalina que cruza el camino. ¡Que sorpresa, que alegría! ¿Cómo no detenerse unos minutos? ¿Quién resiste la tentación de refrescarse un poco, mojarse las manos y el pelo, descansar y tranquilizarse y por sobre todo una ocasión para reflexionar sobre la perfección de la naturaleza que debemos cuidar día a día?…..Otro aspecto importante y destacable de éste río, es su atractivo turístico, en épocas de intenso calor es el lugar elegido por turistas y vallistas, tanto que los fines de semana se congregan cientos de familias en sus alrededores. Complementando a esto un buen servicio de camping y confortables cabañas, restaurante de comidas criollas donde se pueden saborear exquisitos platos regionales como "Chivito a la parrilla”, "locro” "carbonada” como así también pasteles, tabletas y quesillos.

Para finalizar este breve relato sobre las bondades del Río Las Tumanas, se hace necesario informar a los lectores de este matutino, que solo movilizó el publicar sobre las cosas buenas que tenemos y que pasan en nuestros pueblos, ya que no solo de "pálidas” vive el hombre, hay cosas simples y sencillas que por simples, nos alegran la vida.

A modo de despedida y para ponerle un poco de humor a estos sucesos, permítanos decirles, como dicen nuestros coterráneos: ¡Andá a tomar agua a Las Tumanas! (expresión, popular usada con la seguridad de encontrar agua.)