Más de 220 organizaciones civiles, encabezadas por la Sociedad Mundial para la Protección de los Animales (WSPA, su sigla en inglés), siguen recolectando firmas en favor de una solicitud a la Organización de las Naciones Unidas, para que el organismo internacional apruebe una Declaración Universal sobre Bienestar Animal.
Si bien el movimiento tiene amplios alcances con el propósito de obligar a los estados miembros a erradicar la violencia y el maltrato a los animales, en particular la WSPA promueve la abolición de las corridas de toros, un espectáculo que no sólo es parte de la cultura de España sino de distintas partes del mundo donde la influencia de la colonización española la impuso, caso de México, Centroamérica y el Caribe, donde se siguen realizando espectáculos taurinos y de riñas de gallos.
No obstante esta actividad arraigada en la historia del costumbrismo hispánico trasladado a nuestro continente, la localidad de Teocelo se convirtió en julio pasado en el primer municipio de México que prohibe las corridas, encierros y cualquier evento en el que se aplique maltrato o crueldad a los animales, una medida que ha sido aplaudida como un ejemplo para México y el resto del mundo. Se considera que esta decisión servirá de incentivo para que la sociedad mexicana avance con más fuerza y valentía hacia una cultura que valore el bienestar de los animales, de la misma manera que en la región de Cataluña, España, se prohibieron las corridas a pesar de ser parte de la oferta turística.
Es de esperar que la ONU trate a la brevedad la solicitud de los proteccionistas para que la Declaración Universal sobre Bienestar Animal y la apliquen los países miembros con todo rigor.
