Por decreto del Poder Ejecutivo de la Nación, con fecha 29 de mayo de 1947, los restos de los padres del general José de San Martín, fueron traídos al país. En el artículo primero, se hacía referencia a que el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, gestione del Gobierno de España, el traslado a Argentina de los restos de don Juan de San Martín y de doña Gregoria Matorras de San Martín, nacidos en tierra española.
Gregoria Matorras, madre ejemplar, dedicó su juventud a la crianza y educación de sus cinco hijos. Esposa de un teniente del ejército español, escasamente remunerado, cuidó su hogar disponiendo de lo indispensable económicamente, supliendo las carencias materiales con afecto y condiciones morales.
El teniente Juan de San Martín y Gómez, ascendido a capitán en 1779 y fue designado teniente gobernador del Departamento de Yapeyú. Fue honesto administrador , poseía aptitudes especiales de organizador. Luchador valiente, había sido soldado en África. Correcto en su proceder, tenía lealtad caballeresca por la amistad.
Esas virtudes de las personalidades del capitán Juan de San Martín, y de su esposa, fueron germen de las cualidades heredadas por el hijo, José Francisco, el héroe de la argentinidad.
Doña Gregoria y don Juan, fueron a vivir a Orense, España, para estar cerca de la hija Elena. En 1813, falleció la abnegada madre del Padre de la Patria, y cumpliendo con su testamento fue vestida con el hábito de Santo Domingo y enterrada en el templo de Santo Domingo de Orense.
Don Juan había fallecido en 1796 y fue enterrado en el cementerio de Málaga.
Nuestro héroe máximo amaba y respetaba a sus mayores, y el pueblo argentino quiso que sus progenitores descansen en la misma tierra que él liberó con la fuerza de su genio. Los restos permanecieron en el Cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires, hasta 1998, cuando fueron llevados a Yapeyú, al templete en homenaje a su hijo.
Como pueblo agradecido, y para rendir permanente homenaje al Libertador y a sus padres, se dispuso que esos restos descansen en la tierra argentina, donde nació su ilustre hijo, el héroe de los Andes.
Ese hijo, es Héroe magno,/ el más grande entre los grandes,/ hoy el Padre de la Patria,/ nacido para la gloria,/ en tierras de Yapeyú.// Vencedor en San Lorenzo,/ en Chacabuco y Maipú,/ dio la luz a un continente,/ el hombre de Guayaquil.// Para la Historia ha nacido/ el niño de Yapeyú.// Perpetuado en bronce y mármol,/ hoy América lo aclama,/ con resonar del clarín,/ al que nació en Yapeyú,/ ¡don José de San Martín!
