Llama considerablemente la atención la gran cantidad de menores de edad que circulan en motos o cuatriciclos, demostrando una absoluta despreocupación de los padres o mayores que les ceden estos rodados sin tener en cuenta el peligro al que los exponen.
Los periódicos accidentes que tienen lugar en nuestra provincia se deben a que los menores carecen de conocimientos de las normas básicas de tránsito en lo que respecta a velocidad y elementos de protección que deben portar.
Si bien a nivel nacional las cifras de accidentados también es considerable, en San Juan llama la atención la frecuencia con que estos hechos se producen y las consecuencias que tienen a nivel humano, con personas que si se salvan de morir pueden quedar con lesiones graves de por vida.
La crónica periodística da cuenta sólo de los accidentes motociclísticos más graves, pero las estadísticas de la Policía de Tránsito señalan que hay períodos en que todos los días se produce al menos alguna coalición menor.
La creencia de que las motos de baja cilindrada son tan fáciles de conducir como una bicicleta, es lo que hace que muchos menores se pongan al frente de estos rodados desconociendo su verdadera potencia.
Respecto de los cuatriciclos, muchas voces se levantaron después de la muerte de un chico de 7 años ocurrida en enero en San Rafael, Mendoza. El Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), advirtió que el cuatriciclo es uno de los vehículos más peligrosos que puedan caer en manos de menores.
Más allá de la campaña de educación vial del municipio de la Ciudad de San Juan y del EMICAR (encargada de expedir los carnet de conductor), que enseña la forma correcta de conducir estos rodados, se hace necesario profundizar las campañas de prevención y aplicar fuertes multas a los padres para desalentar este comportamiento.
