Los escritores locales han tardado más tiempo que en otros lugares en volcar en el papel temas más actuales algo más ríspidos, más difíciles, y en ello ha influido mucho la falta de contención de algunas entidades para abrirse a escuchar testimonios de vida que tibiamente empiezan a cobrar fuerzas. Los escritores comienzan a animarse a un poquito más, mientras sienten que son escuchados y que alguien advierte el valor de sus aportes más humanos que literarios en sí. Todo un proceso ha debido llevarse a cabo para que la gente se anime a soltar amarras y vencer la reticencia a contar.
Hemos podido recibir manuscritos temerosos y primeros esbozos a los que alentamos inmediatamente con el cuidado, buen criterio y respeto que merecían. Así, Lucía Ahumada, de Rivadavia se animó en "El camino de mi vida” a contar su historia de violencia de género; luego vendrá Verónica Torres con "El amor después del dolor”, sobre el mismo tema con alto vuelo lírico, escritora que descubrimos gracias a DIARIO DE CUYO quien en una nota refirió el interés de Verónica por editar y que costeamos con fondos de SADE.
En 2014, nuevamente Ahumada vuelve a conmovernos con el relato real de la historia de una chiquita nacida prematura y especial, cuya vida es un milagro de Dios. Vendrá luego Susana Molina con una impecable narrativa también de la vida real que lleva por el escabroso camino del abuso infantil, la violación en el seno intra-familiar y la orfandad de amor en la niñez.
María Isabel Sánchez contará en "Aborto, dolor secreto duelo eterno” su experiencia a partir de la dura y tremenda decisión de interrumpir la concepción de una criatura. Verónica Román, por su parte, en un polémico libro titulado "Estupidas de M…!” Cuando la mujer no se quiere querer, pondrá en tela de juicio la psiquis femenina la vulnerabilidad de la mujer, su irracionalidad en ciertos aspectos de la vida de relación, los fracasos y sinsabores, las grandes mentiras y las verdades a medias con un lenguaje frontal, fluido y actual.
Los valores humanos impregnan la obra de Ida Santillán (próxima a editar su décimo libro) yendo hacia niños,adultos y ancianos con varios títulos de excepción y abordando el tema de la discapacidad ante la cual la protagonista de una de sus obras logra -como lo hizo en la vida real- alcanzar metas nunca soñadas para épocas en que era impensable que con deficiencias corporales se pudiera salir adelante. Lo hace con auténtico amor e interés que el ha desplegado Azucena Ontiveros de Mercado en su último libro publicado "La vida – una oportunidad para crecer en el respeto a los valores”, recomendables ambas autoras para leerse en las escuelas de nuestro medio.
Si bien ha sido difícil -no imposible- que los autores locales comiencen a interesarse por temas sociales de actualidad y por dar testimonios de vida, pudimos comprobar una apertura singular hacia esa vuelta de página que necesitaban las letras en San Juan. Los aportes históricos no los desdeñamos, al contrario, mucho más quisiéramos que se escriba sobre los diferentes departamentos dada la carencia, a veces angustiante, de esa clase de libros. Conocemos, valoramos y nos enorgullecemos de los trabajos de divulgación científica y técnica que tienen lugar año a año en las distintas facultades de nuestras dos universidades y sabemos que hace falta una mayor difusión de tan valiosos documentos.
Por nuestro lado, Enrique Gonzalez Riarte es exponente de la investigación histórica y su compendio en una obra de grata lectura como lo es "Angaco y yo”; el Dr. Edilberto Valdez y sus misceláneas albardoneras son otra contribución sensible al caudal bibliográfico de ese corte, sin olvidar que en el día a día, María del Carmen Reverendo, Luis Eduardo Meglioli, Orlando Navarro, Leopoldo Mazuelos Corts, Raúl de la Torre, Edmundo Delgado, Ernesta Rombolá, Fanny de Siere, Alfredo Correa, Leonor Paredes, Juan L. Roldán Moreno y muchos otros, descuellan con memoriosa presencia en las páginas de este matutino con el reflejo de épocas, de instituciones y de tradiciones que no pueden dejar de considerarse en toda su valía. El Ing. Elías Pósleman sigue ambientando sus relatos agradables y muchas veces risueños en un ámbito puramente provinciano. Ni siquiera hemos descuidado la ficción o los relatos "de terror”, donde un joven prometedor -Maximiliano Martín- es un gran exponente del género.
Caucete y sus escritores brillan ya con luz propia en este camino aportando destacadas obras que son sin dudas referentes de la historia y tradiciones del departamento y no cejan en el esfuerzo por el rescate de la memoria con nombres como Beatriz Urízar, Victoria Vilches, Beba Amarfil, Dante Saavedra que se han inscripto definitivamente en sus gloriosas páginas.
No todos pueden mencionarse pero muchos son los afluentes del río caudaloso de las letras cuyo auge no han de arrogarse ni una ni otra entidad, porque no es ese el objetivo, antes bien, se trata de que pluma y palabra, teclado y compromiso, sigan adelante para dejar huellas cuando este siglo recién nacido se haya marchado lo cual es decir, para memoria de quienes algún día como nosotros a los del siglo pasado, nos leerán.
(*) Presidente de SADE-San Juan.
