Las discusiones en torno al tema salarial, que se entablan entre funcionarios de gobierno del área de educación con los gremios del sector, agudizados en los comienzos de cada ciclo lectivo, malogran esfuerzos que podrían estar orientados a mejorar la calidad educativa.
En muchas jurisdicciones las previsiones presupuestarias para mejorar las tareas didácticas y el equipamiento escolar, deben replantearse para cubrir las urgencias salariales, quedando postergadas las necesidades en materiales e infraestructura.
Afortunadamente, este despropósito administrativo está siendo cubierto, en gran medida, por fundaciones y entidades de bien público, que sin hacer mayores alardes se encargan de hacer un importante aporte a la educación logrando mejores condiciones de enseñanza y hacer más accesible la escuela a los alumnos provenientes de sectores carecientes. Esto se observa tanto en la periferia urbana como en las áreas rurales, zonas hacia donde se destinan los donativos esporádicos o permanentes, según la voluntad de quien los asignan.
Hace unos días se conoció la evaluación de una experiencia que se ha venido realizando en escuelas rurales de las provincias de Chaco y Misiones desde 1997, que ha merecido una valoración muy positiva en función a los logros alcanzados. La iniciativa fue promovida por las fundaciones Bunge y Born, Navarro Viola, Escolares y Antorchas, y ha conseguido excelentes resultados en base a optimizar la relación entre escuela y comunidad. Estas mejoras se destacan en una mejor capacitación docente y en mayor provisión de material didáctico y bibliográfico, llegando a beneficiar a más de 60.000 alumnos. Los educandos, por su parte, lograron avances significativos en el campo de la expresión oral, escrita y plástica y una mayor motivación para narrar con progresos en la formación de hábitos de lectura.
En nuestra provincia también existen algunos aportes importantes de firmas privadas que apoyan a la educación por parte de entidades como la Fundación Banco San Juan, entre otras que merecen el reconocimiento y apoyo de la comunidad.
Promover este tipo de acciones es de fundamental importancia para subsanar en parte las necesidades educativas que afrontamos y que no serán solucionadas hasta tanto gobierno y gremios dejen de lado sus intereses y prioricen el de los alumnos.
